La lógica del encuentro frente a la lógica de la confrontación
Hace unos días el Papa se reunía con miembros del Cuerpo Diplomático ante los que señalaba que el diálogo es el único camino para la paz. Mario Alcudia reflexiona sobre las palabras del Papa a los embajadores a los que ha recordado que no vale cualquier diálogo, sino el diálogo con todos, incluso con quienes nos resultan incómodos. En un mundo marcado por guerras, polarización y desconfianza, esta llamada suena como un verdadero desafío que abre la puerta a la esperanza

LA LÓGICA DEL ENCUENTRO FRENTE A LA LÓGICA DE LA CONFRONTACIÓN | FIRMA MARIO ALCUDIA
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Como es habitual en cada comienzo de Año, el Papa se ha reunido recientemente con los miembros del cuerpo diplomático acreditados ante la Santa Sede. Es un mensaje siempre esperado de los Pontífices porque analizan la situación internacional poniendo énfasis en los temas que le preocupan de forma especial. Este 2026, en su primer discurso, León XIV ha hecho un fuerte llamamiento al diálogo en medio de un mundo herido, recordándonos que este es el único camino para romper las cadenas del odio y la venganza. Lo ha hecho, claro, en un contexto marcado por guerras, la polarización y las ideologías que nos dividen.
El Pontífice se refería a los conflictos más visibles —Ucrania, Gaza u Oriente Medio- pero también hacía énfasis en la lógica de la confrontación que se ha instalado en nuestras sociedades. Vivimos – decía- en un clima de sospecha, donde el miedo y la desconfianza hacia el otro se convierten en norma. Por eso nos ha propuesto como alternativa la lógica del encuentro, que pasa por dialogar, incluso, con quienes consideramos incómodos, con aquellos que no piensan como nosotros o que nos desafían.
El Papa también nos alertaba sobre las trampas de nuestro tiempo: la proliferación de armas, la instrumentalización ideológica de los derechos humanos, la cultura de la cancelación, el aborto presentado como derecho o el uso irresponsable de las tecnologías.
En medio de este panorama, León XIV nos proponía una diplomacia de la esperanza. Que significa apostar por la verdad, la justicia, la libertad y el perdón. Porque la paz también empieza ahí, cuando decidimos tender puentes, cuando elegimos escuchar antes que atacar, cuando optamos por la misericordia en lugar de la venganza. Pedimos, uniéndonos al deseo del Papa que este 2026 recién estrenado sea un año de gracia rico en verdad, libertad, justicia y perdón.



