Gobernar es elegir
Escucha la Firma de José Luis Restán del miércoles 4 de febrero

Escucha la Firma de José Luis Restán del martes 4 de febrero
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Uno de los aspectos cruciales del servicio de cualquier Papa a la Iglesia universal es la elección de los obispos que deben guiar a las diócesis en los cinco continentes. Benedicto XVI confesaba que la elección de personas había sido para él lo más difícil, aquello en lo que más podía haberse equivocado. En sus primeros meses de pontificado, León XIV ya ha tenido que decidir quiénes serían los pastores de diócesis tan emblemáticas como Viena, Nueva York, Westminster, Cracovia o Praga. Este 2026 tendrá que elegir al futuro arzobispo de Barcelona, dado que el cardenal Omella cumple 80 años en abril.
Sería inútil (aunque para algunos sea entretenido) buscar una especie de retrato robot del obispo que busca León. En la viña del Señor hay muchas estancias, muchos carismas, y lo que conviene en un lugar quizás conviene menos en otro. En todo caso, algunas cosas sí se pueden observar en estos nombramientos: que el Papa no se somete a las etiquetas facilonas de los medios; que desea pastores arraigados en la Tradición y dispuestos a fajarse con la cultura del momento; que para él, doctrina y pastoral se reclaman mutuamente; que la audacia misionera no niega la sabiduría de la institución; y, por supuesto, que el obispo debe suscitar la comunión y valorar todos los brotes de vida cristiana auténtica que surjan en medio de su pueblo.
No se trata de encontrar al candidato perfecto, ¿quién es ese? Y no existe una fórmula ni un algoritmo (¡afortunadamente!) para llegar a la solución. El Papa tiene que rezar mucho y escuchar mucho, y también tiene que aceptar la imperfección, la suya y la de todos los que vamos en la barca. Porque sin el Señor, el más brillante se vuelve incapaz y estéril, pero con Él, uno que parecía torpe y limitado puede llegar a ser fecundo. En cuanto a nosotros, nos toca pedir por Pedro en su dura brega, y por los que son llamados. Y agradecer su “sí”, en un mundo donde tantos dicen “no”.



