La bella continuidad de una Iglesia viva
Escucha la Firma de José Luis Restán del miércoles 28 de enero

Escucha la Firma de José Luis Restán del miércoles 28 de enero
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Hoy en la Audiencia General el Papa ha abordado un tema capital en la vida de la Iglesia, la relación entre la Sagrada Escritura y la Tradición, que como explica la constitución Dei Verbum, del Concilio Vaticano II están estrechamente unidas y se comunican entre sí. León XIV recuerda un lema de los Padres de la Iglesia según el cual “la Sagrada Escritura está escrita en el corazón de la Iglesia antes que en instrumentos materiales”, o sea, en el texto escrito. Como dice también el documento conciliar, la Tradición, que tiene su origen en la predicación de los apóstoles, “progresa en la Iglesia con la ayuda del Espíritu Santo”. Es luminoso (desde el punto de vista racional) y conmovedor (desde el punto de vista del afecto) entender que la Iglesia, a lo largo de la historia, transmite a todas las generaciones lo que ha recibido de Cristo a través de su doctrina, de su culto, y de la vida de sus fieles.
El Papa añade una cita muy sugerente de San Gregorio Magno que nos puede desconcertar, pero que es bellísima: “la Sagrada Escritura crece con quienes la leen”. La Palabra de Dios no está fosilizada, explica León XIV, sino que es una realidad viva y orgánica que se desarrolla y crece en la Tradición. Y en este punto, parece casi necesaria la referencia al santo Doctor de la Iglesia John Henry Newman en su obra titulada El desarrollo de la doctrina cristiana, en la que afirma que el cristianismo es una realidad dinámica que se desarrolla gracias a una fuerza vital interior, la fuerza del Espíritu Santo.
La bella continuidad de la Iglesia que se encarna en las distintas coordenadas de la historia queda dibujada con precisión y un punto de conmoción en la catequesis de hoy del Papa León cuando dice que “el depósito de la Palabra de Dios está también hoy en manos de la Iglesia y todos nosotros, en nuestros distintas vocaciones y servicios, debemos seguir custodiándolo en su integridad, como una estrella polar para nuestro camino en la complejidad de la historia y de la existencia.



