Parece magia y está a nuestro alcance: Con este sencillo ‘truco’ la contaminación de las ciudades desaparece
Más de un 50% de los gases tóxicos del aire podrían desaparecer si se utilizaran algunos materiales que indican investigadores de la Universidad de Córdoba

Parece magia y está a nuestro alcance: Con este sencillo ‘truco’ la contaminación de las ciudades desaparece
Madrid - Publicado el - Actualizado
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La contaminación mata al año a unos 9 millones de personas, según datos de la ONU. Los gases tóxicos se acumulan en el aire que respiramos, sobre todo, en las grandes ciudades. Y, por eso, es necesario buscar una solución para reducir este problema.
Sin embargo, esa solución podría estar más a nuestro alcance de lo que nos pensamos.
De hecho, ¿qué pensarías si te contamos que sería suficiente con colocar una serie de materiales en los edificios para que la contaminación se redujera, al menos, en un 50 o 60%? Pues esto es así y lo han demostrado un grupo de investigadores de la Universidad de Córdoba.
Al frente de ellos está Luis Sánchez Granados, un catedrático de química inorgánica, quien atiende a COPE asegurando que “no entiende por qué estos materiales no se están introduciendo de forma masiva en las nuevas construcciones de las grandes ciudades y en todas aquellas rehabilitaciones que están en marcha”.
Cuando hablamos de materiales nos referimos, sobre todo, al óxido de titanio, un material foto catalítico que ya está patentado y que se puede encontrar en el mercado.
Lo que hace este material es que cuando la radiación solar incide sobre él, se pone en marcha una reacción que es capaz de transformar los gases tóxicos en otros que no lo son.
Para que te hagas una idea, bastaría con colocarlo sobre las fachadas de los edificios para que cuando el sol incidiera sobre él, esa reacción absorbiera los gases del aire y los convirtiera en algo que al respirarlo no fuera perjudicial para nosotros.
El precio, la principal barrera
El catedrático Sánchez Granados explica, eso sí, que se trata de un material “algo caro” y que utilizarlo sobre otros como el hormigón haría, lógicamente, que el precio de este último fuera un poco más caro. “Por eso, creo yo que no se está implementando de forma generalizada, porque de lo contrario y viendo su rendimiento, no tiene ningún sentido”, expone el investigador.

Lo esperanzador es que este equipo de investigadores, además, ha descubierto otros materiales que ofrecen las mismas prestaciones y que, además, son más baratos: “estamos investigando unos hidróxidos muy fáciles de sintetizar y que tienen cierta ventaja con el óxido. Sobre todo, que serían más baratos y que, además, podrían seguir trabajando incluso horas después de que se hubiera ido la luz”, explica a COPE Sánchez Granados.
Hay que dar un paso al frente
Ahora, el siguiente paso es que las constructoras privadas o la Administración Pública se decidan a introducir definitivamente estos materiales en sus nuevos proyectos a pesar de que el precio sea un poco mayor.
Porque está en juego nuestro futuro y nuestra salud.



