Destapan la gran estafa del Everest: así funcionan los falsos rescates millonarios en Nepal
Una red corrupta intoxica a montañeros para simular el mal de altura y cobrar hasta 12.000 euros por evacuaciones fraudulentas a los seguros

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La policía de Nepal ha destapado una red de falsos rescates millonarios en el Everest que afecta a varios ciudadanos españoles. La trama consistía en intoxicar a escaladores y excursionistas para simular los síntomas del mal de altura y justificar así evacuaciones de emergencia en helicóptero. Estos rescates fraudulentos tenían un coste de hasta 12.000 euros que se cargaban directamente al seguro del montañero, estimándose una estafa total cercana a los 25 millones de euros.
Por el momento, las autoridades nepalíes han identificado a 32 personas implicadas y han procedido a la detención de diez de ellas. Entre los arrestados se encuentran guías de trekking, dueños de agencias de viajes, pilotos de helicópteros, personal médico y propietarios de clínicas privadas.
Corrupción sistémica y masificación
El montañero, escritor y director durante 27 años de la serie "Al Filo de lo Imposible", Sebastián Álvaro, ha analizado esta noticia en el programa 'La Tarde' de COPE, asegurando que no le sorprende en absoluto. "Llevo contando esta historia aproximadamente 10 años", ha afirmado. Para Álvaro, lo ocurrido responde a un patrón de corrupción sistémica que se ha mantenido en el tiempo.
Solo en un país como Nepal se puede dar un caso de corrupción sistémica contenida en el tiempo durante años"
Montañero
Según ha explicado, "las agencias nepalíes se han hecho de facto con el monopolio de las montañas de Nepal para explotarlas en beneficio propio". El enorme volumen de dinero que mueve el negocio del Everest, unos 25 millones de euros en mes y medio, "sirve para comprar voluntades, para comprar el país entero", lo que hace que una trama de estas características solo sea posible "con la complicidad de funcionarios, de gente del gobierno, y luego todo el sistema en cascada".
Álvaro ha recordado que la escritora de viajes británica Jan Morris ya advirtió en 1953 de que la llegada del turismo podría corromper a la población local. A su juicio, lo que ha ocurrido es que primero "monopolizan el Everest, y y inmediatamente lo banalizan y lo masifican" porque, al final, "se trata de negocio. Cuanta más gente metas, mucho más vas a ganar".
El 'modus operandi' de la estafa
Sebastián Álvaro ha señalado que lo más sorprendente de la trama es el intento de envenenar a los montañeros, ya que los síntomas que provoca —náuseas o diarreas— son comunes por encima de los 5.000 metros. Ha explicado que al llegar al campo base del Everest, a 5.350 metros, es normal tener índices de saturación de oxígeno bajos, en torno a 80% u 85%, mientras que a nivel del mar lo habitual es entre 97% y 100%.
El experto ha puesto como ejemplo de la gravedad de la situación que él mismo ha llegado a tratar con personas con un 52% de saturación que seguían caminando. "Con esa saturación en Madrid te llevan a la unidad de cuidados intensivos", ha comentado. El fraude se aprovecha de la inexperiencia de muchos excursionistas, a los que un guía local puede presionar fácilmente para que acepten un rescate innecesario, una trampa "tan fácil y tan imposible de demostrar" que ha llevado a que muchas aseguradoras internacionales decidieran dejar de cubrir los viajes a Nepal.
El Everest, un negocio de lujo
Esta masificación ha derivado en la creación de un turismo de élite. Álvaro ha descrito cómo un "paquete VIP para subir al Everest costaba 210.000 dólares" el año pasado. Este servicio de lujo incluye un trato preferente desde la llegada a Katmandú, la posibilidad de subir tramos en helicóptero para evitar zonas peligrosas como la cascada de hielo del Khumbu, y "oxígeno a demanda" con un flujo constante hasta la cumbre.
Este modelo de negocio, según ha concluido el montañero, ha provocado que la cultura del esfuerzo y el sacrificio que siempre ha representado la montaña sea sustituida por "la autosuficiencia del todo organizado". En definitiva, "no es que subas tú el Everest, sino que te suben".
Este texto ha sido elaborado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.



