La foto: “El niño no sabe que ha pasado, ya no está en su cuarto de siempre, ya no oye las voces de siempre”
Escucha la foto del día de Fernando de Haro

Madrid - Publicado el - Actualizado
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La foto que me ha llamado la atención no la he visto en ningún periódico ni en internet. Está en mi móvil. La he hecho en la escuela número 5 de un pequeño pueblo polaco. En el sótano de ese gran colegio, que es un gran gimnasio, duermen los que no han pegado ojo en días. Toda la cancha de baloncesto es una gran playa con hamacas bien ordenadas, tapadas con mantas. El gimnasio se ha convertido en la playa a la que llegan las olas de los que huyen. No toman el solse tumban y duermen. Duermen un sueño inquieto. Y al despertarse se dan cuenta de que no estaban dentro de una pesadilla del personaje de una película de terror. No. Al despertarse todo es tan extraño, tan incomprensible, pero tan real como antes. La guerra no era un mal sueño. En medio del gimnasio un niño que debe tener un año hace travesuras. Está dentro de una cuna de viaje, un parque. Parece que es el único que no necesita descansar. Ha sacado un brazo de la cuna y tira de una silla escolar. Hace mucho ruido pero su madre no se despierta. Su madre, en la hamaca que hay al fondo por fin duerme, por fin descansa. El niño no sabe que ha pasado, ya no está en su cuarto de siempre, ya no oye las voces de siempre. El niño sabe que no han dormido en casa. Alguien cuando el niño crezca, dirá que él era muy pequeño y que no se enteró de nada. Pero se ha enterado de todo, vaya si se ha enterado, y sobre todo se ha enterado de lo más importante. El niño sabe que está con su madre. El niño acepta, está conforme, mientras su madre no se vaya muy lejos. El niño, en un mundo que se derrumba, se dedica a lo que sucede: su madre que duerme, su madre que se despierta, su madre que le mira.



