Foto del día: "parecen oírse todavía las notas melancólicas de un fado que se han quedado prendado"
Escucha ya la Foto del Día de Fernando de Haro

Madrid - Publicado el - Actualizado
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La foto que me ha llamado la atención la publica hoy el diario El País. Es una foto hecha desde una ventana. Nunca tuvimos tantos retratos de ventanas como los que tenemos ahora. Una ventana de madera, con la pintura blanca desconchada. Es una ventana pequeña quizás de una buhardilla. Está completamente abierta y por ella entra la luz del Atlántico, luz de paraíso. Bajo la ventana, las tejas de una primer casa, al bies la de otra casa, y luego fachadas blancas y dos torres coloniales con sus cruces de una ermitilla y una rivera y barcos y el ancho Tajo cuando está a punto de dejar de ser río y de fundirse con la mar oceana y el cielo un poco más claro que el agua y nubes leves que destacan el fulgor de la mañana. Como si fuera un azulejo de celestes y blancos, azúcelejos portugueses. Resplandece la mañana a través de un ventanuco de una casa de la Alfama de Lisboa, que subiendo la calle está la catedral y después el castillo, que parecen oírse todavía las notas melancólicas de un fado que se han quedado prendado en las tejas y se oyen voces lejanas, siempre hablando bajito y suave, siempre muy educadas, con esa lengua dulce tan parecida y tan distinta. El sol del Atlántico y Lisboa con sus vientos del mundo, Lisboa pueblo y gran ciudad, Lisboa siempre en verso. Las hojas de la ventana están muy abiertas y los cristales tienen detrás un fondo negro y todo el paisaje de barcos, casas, río y cielo se refleja pálido, como en un espejo viejo. Y al mirar esta ventana de Lisboa, he pensado, que tontería, si no será así todo, sino será que todo, barcos, casas, río y cielo, la vida de uno mismo, los que amamos no estuviera así como reflejada en un espejo viejo y que en otro sitio se todo más claro, en otro sitio todo tuviera la luz del paraíso.



