Foto del Día: "Las miradas de las dos mujeres quedan perpendiculares"
Escucha ya la Foto del Día de Fernando de Haro

Madrid - Publicado el - Actualizado
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La foto que me ha llamado la atención es de esa gran fotógrafa que es Cristina García Rodero. Retrata una fachada, supongo que del centro de Madrid. El encuadre muestra simétricos, los dos ventanales de dos pisos de una casa. En el piso de arriba el viejo ventanal ha sido sustituido por tres cuerpos de vidrio, el de en medio está abierto y una mujer joven apoya su pie en el minúsculo balcón, reposa su mano en una reja y levanta la mirada ensimismada hacia arriba, hacia la derecha. Está la mujer joven vestida y arreglada de forma deportiva pero en cualquier momento podría salir a la calle. Mira y calla. El ventanal simétrico del piso de abajo está arreglado, tiene las viejas persianas. Y la vecina, que es una señora ya mayor, con un vestido camisero azul, se asoma, sí pero detrás de los cristales, después de haber corrido unos visillos blancos. Y mira ella también hacia arriba, pero en este caso hacia la izquierda. Las miradas de las dos mujeres quedan perpendiculares, formando un ángulo recto. No se cruzan los ojos de las dos mujeres, pero los oídos llevan semanas cruzándose. Sobre todo la señora mayor, que ha conservado un oído muy fino, escucha a la chica joven revolverse en la cama, porque los dormitorios están el uno encima del otro. Le ha parecido escuchar algún suspiro, oye todas las mañanas levantarse a su vecina joven, siempre lo suele hacer con buen animo a juzgar por como suenan sus pasos. La escucha hablar por teléfono, la escucha cocinar y escucha como a media tarde a su vecina se le nota en los pasos un cierto cansancio, el peso de la jornada, de la vida. La escucha la señora mayor con gusto en su discreción. La chica joven no oye a la señora mayor porque de abajo hacia arriba no sube el sonido. Pero los gestos de la vecina más joven son recogidos con devoción por la vecina mayor que la tiene siempre en su ánima. Quizás sea siempre así, quizás siempre alguien cuenta nuestros pasos.



