Foto del Día: "cada golpe está lleno del deseo de una vida buena"
Escucha la Foto del Día de Fernando de Haro

Madrid - Publicado el - Actualizado
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La foto que me ha llamado la atención me la he encontrado en internet. Es una obra maestra de mediados de los años 80 de un fotógrafo que se llama Eli Reed. Yo no se casi nada de fotografía, como no se casi nada de pintura o de música. Pero sí noto en seguida que una foto es buena porque cesa el ruido que llevo dentro, cesa el ruido de fuera y los ojos y el corazón miran y miran buscando el secreto de una belleza furtiva de la que se han quedado enganchados. La foto, sin color, retrata a una madre y a un hijo, los dos negros. El primer plano de la madre jovencísima absorbe el alma, la mitad del rostro cubierta por un claroscuro, la luz solo ilumina el ojo, la nariz ancha y los labios carnosos y cuarteados. La madre es joven pero hay ya gravedad en su modo de mirar hacia el frente. El rostro del hijo, un niño de acaso diez años, muy cerca del rostro de la madre, sale también de la penumbra: la pupila brillante, con esa limpieza que solo se tiene al principio de la vida y que algunos, pocos, recuperan al final. Los labios más suaves, con dos paletas que se le asoman. Madre e hijo no se miran. Pero así, piel con piel, mejilla con mejilla, se puede escuchar el corazón de la madre palpitando no ya para ella, sino por su hijo crecido. Se puede oír el corazón de la madre bombeando, y cada golpe está lleno del deseo de una vida buena, de una vida limpia, de una vida grande, de una vida llena de color y de risa, de una vida llena de canto, de una vida paciente en el dolor para su hijo. Se puede oír el corazón de la madre, se puede en ver en su mirada que la madre está preparada para que el hijo marche.



