Programa - La Noche

La Noche

Con Adolfo Arjona

Lunes a viernes de 01:30h a 04h

    • item no encontrado
    • item no encontrado
    • item no encontrado
    • item no encontrado

Descubre los museos sobre alimentos que no puedes perderte

¿Sabías que hay museos específicos sobre el queso y el pan? ¿Y sobre la trufa?

 

COPE.ES

Tiempo de lectura: 2' Actualizado 15:23

¿Hay alguna comida que sea tu perdición? Seguro que hay algún alimento que te hace salivar con solo escuchar su nombre. Si es así, alguna vez  habrás pensado algo así como que el chocolate o el queso, por ejemplo, merecerían tener su propio museo. Pues no estabas tan lejos de la realidad. Algunos de estos productos ya tienen sus propios lugares de exposición en nuestro país. 

De hecho, tenemos tal variedad de espacios museísticos dedicados a la gastronomía que podemos elegir cuál visitar en función de nuestros gustos. Si eres muy goloso, seguramente no deberías perderte el Museo del Chocolate de Barcelona. Allí, puedes hacer un recorrido, a través de sus muestras, por la historia del cacao y el chocolate. ¡Y sí!. También cuenta con talleres de repostería y degustación. 

En cambio, si eres de los que no puede comer sin tener un trozo de pan al lado, en cualquiera de sus formas, tu sitio es el Museo del Pan de Mayorga, en Valladolid. Un lugar donde conocer su importancia en nuestra dieta, alguna que otra curiosidad científica sobre este alimento, y ver cómo se elabora artesanalmente en el propio obrador del museo. "Aprenderá que el pan es un alimento fundamental para nuestra dieta. Hay una cultura detrás del pan a nivel mundial impresioante. Y hay muchos tipos de panes y formas de consumir", asegura el director del Museo del Pan, Víctor Fernández.

Mención aparte merece uno de los productos de la gastronomía española más reconocidos a nivel internacional: el queso manchego, cuyo museo se encuentra en Toledo, y cuenta con distintas salas de proyección en las que se explica la historia de este milenario alimento. Eso sí, no puedes irte de allí sin pasar por su sala de catas, donde degustarás cuñas de distinta curación acompañadas de vino, mermelada, tostadas y frutos secos. 

Otro alimento que tiene su propio museo es el aguardiente. Concretamente, el aguardiente anisado, que tiene su espacio expositivo en Rute, Córdoba. Y pone a disposición del público botellas con siglos de antigüedad. El historiador de este museo, Pedro Pérez-Tapias, revela cuál es la joya de la corona de la exposición. "Vamos a tener la botella más antigua del mundo que están llenas", asegura. 

Para culminar, si eres un poco sibarita con esto de la cocina, probablemente no deberías dejar de ir al Museo de la Trufa, que se encuentra en la Sierra de Lokiz, Navarra. Allí, te detallarán los valores gastronómicos de la trufa negra, y podrás probar trufa fresca presente en distintas comidas o alimentos. 

Lo más