En 'La Noche'

“Fiché por un equipo de Miami y parecía que estaba en una academia militar”

Álex Caro es portero, formado en la cantera del Málaga CF, y cuenta en 'La Noche de COPE' su experiencia en el Naples United de la Segunda División estadounidense.

Foto: Marcel Sanfelice @lacostadelgol

Tiempo de lectura: 2' Actualizado 11:11

Álex Caro tiene 28 años y es futbolista, portero para más señas. Comenzó su carrera en la cantera del Málaga CF, pasó por un equipo escocés, por otro de Ceuta, después jugó en el equipo del barrio malagueño de El Palo, en el Torremolinos... y a los 26 años dejó el fútbol profesional (contó que estaba decepcionado con la profesión). Pero dos años después le proponían un nuevo reto: jugar en un equipo de la Segunda División estadounidense, en el Naples United de Miami. Allí que se marchó hace un par de meses, pero no es oro todo lo que reluce, tal y como él mismo ha contado en una entrevista en 'La Noche de COPE' con Adolfo Arjona.

Explica que cuando recibió la oferta de ese conjunto de Miami, dijo que sí, “pero antes reflexioné un poco porque de estar parado a que te ofrezcan una oportunidad como esta, no es muy creíble”. Aceptó la oferta y entonces se puso a dieta, en forma y se marchó a Miami “lo mejor que he podido”. Pero las cosas no han ido como Álex Caro esperaba: “Llegué con toda la ilusión del mundo”, pero se encontró “con un problema”: el entrenador, un italiano que, según Caro, “no quiere españoles”. “Me ha hecho la vida imposible, me ha insultado... parecía que estaba en una academia militar en vez de en un equipo de fútbol”. “Ha habido compañeros míos que se marcharon de noche y llorando de la casa en la que vivíamos, no aguantaban más... ha sido más que un sueño, una pesadilla”, cuenta Álex Caro en 'La Noche de COPE'.

“La última discusión que tuve con el entrenador fue porque en mis ratos libres me puse a hacer pesas, flexiones y abdominales en el garaje y él decía que tenía que hace lo que él decía y cuando él decía, que para eso era el entrenador”, relata el futbolista malagueño. “No nos dejaba ir a un centro comercial ni a la playa, había que levantarse a las 8.30 horas y estar sentado en el sofá del salón, nuestro desayuno eran dos rebanadas de pan con mantequilla y un café, al mediodía, pasta, y por la noche, la pasta que había sobrado al mediodía... así he estado dos meses”, asegura Álex Caro, que explica que él ha “aguantado porque era una oportunidad buena, un escaparate, pero llega un momento en el que las personas tenemos un límite”. Después de este desengaño, Álex Caro ya tiene otras ofertas sobre la mesa de clubes en España, en Inglaterra y en Estados Unidos. 

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