Conoce la lengua híbrida que solo se habla en la frontera entre España y Portugal

Cientos de pueblos en la frontera han estado a lo largo de los siglos en un constante ir y venir en cuanto a su dominio político. 

Audio

 

Samuel del Río
  • item no encontrado

Redactor de informativos

Tiempo de lectura: 2'Actualizado 14:37

A lo largo de la historia, esta zona fronteriza “por ser periférica a los núcleos” de poder político y social se fue quedando marginada por España y Portugal. Se tenían los unos a los otros. La necesidad creó un ecosistema propio por el cual si uno no tenía médico en su aldea y lo había en la aldea vecina “se iba aunque fuera en Portugal”. Esto explica el mestizaje entre culturas.

Cientos de pueblos en la frontera entre España y Portugal han estado a lo largo de los siglos en un constante ir y venir en cuanto a su dominio político. Localidades como Olivenza en Badajoz han pertenecido tanto a condes o reyes portugueses como a la Corona de Castilla y ahora le Reino de España. Pues bien, como era de esperar, estas localidades tienen tantos siglos encima de las dos culturas que hay residuos de las dos en su lenguaje. Un mestizaje

Al otro lado de la frontera, en un pueblo portugués de poco más de 1600 habitantes, a la altura de la localidad onubense de Encinasola, a solo 2 kilómetros de la frontera... este mestizaje lo puedes apreciar en cuanto entras en sus bares, llegas a la plaza central y escuchas conversaciones de los más ancianos del lugar o paseas junto al colegio municipal donde decenas de niños gritan y juegan. Es el pueblo de Barrancos. ¿qué pruebas encontramos de este mestizaje?

Los barranqueños tienen su propia lengua local: el barranqueño. También hablan español y portugués. Pero cuando lo hacen en nuestro idioma en vez de “así” dicen “ansina”, por ponerte un ejemplo. Es como si dijéramos una reserva natural intercultural porque además la gente mayor sigue utilizando palabras del castellano antiguo o palabras latinas que ya han evolucionado en castellano como “proprio” en lugar de propio. Y ¿cuales son los factores que pueden acabar con estas palabras? La escolarización universal, las mejoras en comunicación y la despoblación. Pero antes de que esto ocurra un grupo de investigadores españoles ha querido recopilar, clasificar, documentar y preservar esta joya cultural ibérica.

En 'La Mañana del Fin de Semana' hemos hablado con el investigador de la Unidad de Filología Románica de la Universidad de Alcalá Xosé Alfonso Álvarez Pérez. Ha explicado que este proyecto comenzó en 2015. Recopilaron 290 horas de grabaciones de testimonios personales y encuestas que pueden consultarse en su página web (www.frontespo.org). El léxico es la “parte más visible” pero también la pronunciación y los diferentes “modos de decir” las palabras. El fenómeno más duro con este reducto cultural es la despoblación. Hay aldeas en las que los más jóvenes “tienen 70 años: no hay niños”. Los mayores del lugar son los que “preservan” la forma de hablar que han utilizado “toda la vida”.

A lo largo de la historia, esta zona fronteriza “por ser periférica a los núcleos” de poder político y social se fue quedando marginada por España y Portugal. Se tenían los unos a los otros. La necesidad creó un ecosistema propio por el cual si uno no tenía médico en su aldea y lo había en la aldea vecina “se iba aunque fuera en Portugal”. Esto explica el mestizaje entre culturas.

Lo más