Antonio Herraiz: "La intervención en el precio del alquiler va a reducir la oferta"

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El Gobierno ha aprobado hoy el anteproyecto de presupuestos que confirma un titular ya anunciado: no hay reducción de gasto, todo lo contrario, en plena pandemia hay récord de gasto, por lo que no queda otra que subir los impuestos. Hace quince días, Sánchez informó a Bruselas de un hachazo de 7.000 millones de euros y hoy se trataba de aclarar cómo y a quién va a afectar.
Tenemos algunas pistas. ¿Dónde se va a centrar la mordida? En el impuesto de sociedades, en el de patrimonio y en el IRPF. Si hablamos con un trazo grueso, se eleva tres puntos la tributación de los rendimientos de capital superiores a 200.000 euros y se establece un incremento de un punto del impuesto de patrimonio para fortunas por encima de 10 millones de euros.
Con todo esto, Pablo Iglesias va a tratar de defender su mantra de que los impuestos sólo suben para los ricos. Pero hay asuntos, en los que hoy, han pasado muy por alto, y que terminan afectando a todos. Como muestra, dos ejemplos. Uno. Las grandes corporaciones tendrán que pagar más por el impuesto de sociedades. No hay ninguna empresa en el mundo, ya sea un banco, una tecnológica o una petrolera, que si le suben los impuestos no lo repercuta en sus productos. Y dos. Se reducen las desgravaciones de los planes de pensiones privados. Es el gran incentivo que ofrecen este tipo de planes para acogerse a ellos. Si lo reducen, se está penalizando, de forma indirecta el ahorro.
Y dentro del apartado fiscal, también se incluye una subida el IVA para las bebidas azucaradas que, como todo el mundo sabe, solo beben los ricos. El champán francés es cosa de los pobres.
Esta es la realidad. Los ingresos por los suelos y el gasto desproporcionado. Lo que tendrá consecuencias inmediatas en la deuda y el déficit. Dos extremos que terminan afectando a todos.
Enseguida desglosamos más unas cuentas aprobadas en Consejo de Ministros pero que ahora tienen que superar una larga tramitación parlamentaria, que no será sencilla, sobre todo viendo cómo ha sido la propia negociación en el seno del Gobierno de coalición. Uno de esos escollos ha sido la ley estatal de vivienda, con el mayor grado de intervención pública del alquiler de toda Europa. Esto no lo digo yo, lo dice el propio vicepresidente Pablo Iglesias y da buena cuenta de por dónde va esa ley. Qué consecuencias más inmediatas va a tener. Si aumenta el control, si tú a un propietario le marcas el precio y la subida que puede aplicar, va a estar reduciendo la oferta, aumentando el problema de la vivienda en España. Lo ha explicado en Herrera en COPE Óscar Martínez que es el presidente de la Asociación de Profesionales Expertos Inmobiliarios. Así nos lo ha contado: “Yo creo que lo único que de verdad puede mantener que los precios estén por lo menos a nivel de mercado es que hay suficiente oferta o que la oferta sea muy superior a la demanda, cosa que con este caso a lo mejor logramos que bajen algunos arrendamientos, pero si no tenemos oferta para qué quiero precios baratos, si no tengo para alquilar”.
En el PSOE no todos estaban de acuerdo con esta ley del alquiler, pero es un nuevo trágala que han tenido que asumir para que Podemos no bloqueara los presupuestos.



