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Tarifa quiere rescatar cañones de 100 años que están abandonados

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Tiempo de lectura: 2'Actualizado 21:00

Fíjate que historia más curiosa, porque se ha convertido en una iniciativa tremenda. Te proponemos un viaje en el tiempo. Vámonos a la España de principios del siglo pasado, concretamente a los años 20.

Era una España que aún no podía olvidar el Desastre del 98. La pérdida de las últimas colonias: Cuba y Filipinas. Este desastre hizo mella en la sociedad española, incluso surgió una generación de escritores que marcó una época, la generación del 98. El clima de pesimismo se prolongó durante bastantes años. La añoranza de ese tiempo pasado y glorioso en el que España fue una gran potencia. Ya no quedaba casi nada de ello.

Por eso, durante la dictadura de Primo de Rivera, el ejército español tuvo claro que debía defender sus bases navales. Se debía proteger aquello que era nuestro para evitar una nueva crisis. De esta forma, se decidió a comprar 18 cañones únicos. Todos fabricados en Inglaterra entre los años 1926 y 1930. Eran auténticas joyas de precisión. El Teniente Coronel Joaquín de la Cámara los conoce perfectamente. Solo se fabricaron 18 de estos cañones y España se hizo con todos ellos. Los distribuyó por puntos específicos del territorio.

Cuenta la leyenda que una de las condiciones que pusieron los ingleses para vender los cañones. Fue que ninguno de ellos podría apuntar a Gibraltar, pero lo cierto es que con la llegada de la Segunda Guerra Mundial. Fue necesario proteger el Estrecho para prevenir. De esta forma, se instalaron tres piezas en la conocida como batería de Paloma Alta, en la zona de Tarifa. Desde su creación en 1940 y hasta su último disparo en 2008. Paloma Alta ha acogido a muchísimas generaciones de militares españoles. Es un lugar emblemático situado en un enclave natural espectacular.

El problema es que esos tres cañones instalados en Paloma Alta se encuentran prácticamente olvidados. Por eso, la Asociación Conde de Gazola se ha propuesto rescatarlos y que se conviertan en las piezas claves de un Centro Cultural que abriría sus puertas en los próximos años. Habrá que estar atentos. Ojalá se pueda convertir en realidad. Recuperar estas joyas, estos cañones de casi 100 años de historia y hacerlos pieza clave de un gran museo.