San Sebastián recupera su procesión de Viernes Santo casi 60 años después: "Supone una forma de manifestarnos como católicos"
Tras casi seis décadas de ausencia, la capital guipuzcoana acoge una estación de penitencia gracias al impulso de la cofradía de Jesús Nazareno

Entrevista a Santiago Reyes, notario de la Diócesis de San Sebastián
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Este Viernes Santo San Sebastián ha recuperado una estampa histórica. Tras casi 60 años de ausencia, una procesión ha vuelto a recorrer las calles de la capital guipuzcoana. La estación de penitencia, impulsada por un grupo de fieles y la cofradía de Jesús Nazareno, ha partido a las ocho y media de la tarde desde la catedral del Buen Pastor con 420 cofrades y una gran expectación.
Una movilización con gran protagonismo joven
Santiago Reyes, notario de la Diócesis de San Sebastián, ha explicado que la rápida movilización se debe a que "existía un interés grande" que solo necesitaba "una chispa que diera comienzo a todo esto". Un dato destacable es la juventud de los participantes. "La mayoría son jóvenes", confirma Reyes, lo que resulta "curioso" porque ni siquiera sus padres llegaron a ver las procesiones en la ciudad. Para él, esto demuestra que "había algo que estaba contenido, y ya una vez ha abierto la puerta, pues ha salido, podemos decir, a raudales".
La procesión está compuesta por tres imágenes principales: Jesús Nazareno, titular de la cofradía, la imagen del Cristo yacente y, finalmente, Nuestra Señora de la Soledad.
Un patrimonio recuperado "a coste cero"
Uno de los grandes desafíos ha sido reunir el patrimonio artístico, ya que el original de la cofradía "se perdió, se desperdigó". El propio Santiago Reyes se ha encargado de esta labor, visitando parroquias y "gámbaras" para recuperar enseres. El resultado ha sido un puzle, como él mismo lo describe: "la imagen de la soledad lleva el manto traído de un pueblo, la saya cogida de otro sitio, el corazón traspasado nos la han dado de otro lugar y la corona de uno distinto". Según Reyes, ha sido la única forma de montar la procesión con una "capacidad económica muy limitada", lográndolo "prácticamente, a coste cero".

El fin del "miedo" en las calles
Sobre por qué han tardado tantos años en volver las procesiones, Reyes cree que no era por falta de interés, sino por el clima social. Ha asegurado que "durante tantos años, pues las calles estaban tomadas por los que, digamos, se profesaban cierta ideología". Explica que estos grupos "boicoteaban" cualquier acto que no fuera de su agrado, lo que generó "cierto miedo a los católicos a poder ocupar la calle con libertad". Hasta hoy, San Sebastián era la única capital de provincia de España sin procesiones de Semana Santa.
El notario de la diócesis considera que este regreso es un signo de que "la normalización avanza". En su opinión, hace 10 o 15 años "hubiera sido impensable" ver a la gente con capirotes por la calle debido a "la tensión que se vivía en la calle y en la sociedad". La recuperación de esta tradición marca un antes y un después para la ciudad.
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