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Expósito: "El recuerdo de Pepe Isbert: “Como alcalde vuestro soy"

Ángel Expósito analiza la actualidad del día en su monólogo de 'La Linterna'

Ángel Expósito

Ángel Expósito

Director de 'La Linterna'

Tiempo de lectura: 3'Actualizado 20:39

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Ya ‘Habemus’ alcaldes. O alcaldesas. A más de uno me lo imagino como el insustituible Pepe Isbert en ‘Bienvenido Míster Marshall.’ ¡Qué escena más impresionante! con Manolo Morán tirando del brazo de Pepe Isbert, sordo como una tapia, en el balcón de la casa consistorial. Aquello era en pleno franquismo. Luego no había duda del partido del señor alcalde. Hoy la cosa se complica. Porque es difícil saber el partido y si me apuras, hasta el turno. Y no te digo las componendas, porque las hay de todo tipo.

Hay mezclas, pactos, traiciones y virguerías con todas las fórmulas que se te ocurran. Así que nadie presuma de nada porque se han hecho cosas, francamente, inexplicables, de esas que te helarán la sangre. Por no hablar de los ángulos personales, personalísimos y los experimentos fallidos. Mira si no a Manuel Valls con Viudadanos en Barcelona; mira a Eduardo de Castro en Melilla, mira a dos señores de Vox en Burgos, y no te digo a los socialistas con los independentistas catalanes o a no sé quién de Podemos vete tú a saber dónde.

El tema es que esta nuestra España es un país de alcaldes, como decía esta mañana Luis del Val en ‘La imagen del día’ con Carlos Herrera. El problema es que tras las alcaldesas y los alcaldes, se esconden muchos más pactos. Algunos ya cerrados y otros rotos para casi siempre.  Me refiero a los pactos para presidir las comunidades autónomas como en  Castilla y León, Murcia, Madrid, Canarias o Navarra. Y sobre todo, los pactos para la investidura de Pedro Sánchez como presidente del Gobierno.

Y es aquí donde la cosa se complica. Porque hace un par de semanas, ingenuo de mí, yo daba por hecho el apoyo de UPN mediante sus dos abstenciones en el Congreso de los Diputados. Yo daba por seguro que Sánchez resultaría reelegido presidente con sus votos del PSOE, los de Podemos, el PNV, un señor de Cantabria y las abstenciones de UPN. Pero la cosa se complica. Porque en Pamplona gobierna UPN, pero en Navarra vete tú a saber. Si María Chivite (PSN) se presenta y Bildu quiere hacer la tres catorce, en Navarra gobernarán lo socialistas con Geroa Bai, Podemos y esas dos abstenciones.

Otro caso, cuanto menos curioso, es Melilla. El nuevo alcalde presidente de Melilla es Eduardo de Castro de Ciudadanos. Que obtuvo un solo concejal con el 5 por ciento de los votos. Por un pelo no se quedó fuera, sin escaño. Sin embargo es presidente de una plaza especialmente importante. Por lo simbólico y por tantas cosas. El único concejal de Ciudadanos es presidente con los 8 votos de Coalición por Melilla (partido musulmán de Mustafá Aberchán) y los cuatro votos del PSOE.

Imbroda, del PP, obtuvo 10, más 2 de Vox, y se ha quedado a uno de la mayoría absoluta. Con toda la legalidad --faltaría más-- pero también con toda la filigrana, me parece uno de esos casos para estudiar.  Y ¡ojo! que hablamos de Melilla, con todo lo que ello significa y que a buen seguro no se te escapa.

Pero como digo, la clave está en la investidura de Sánchez. Y si hace dos semanas confundí deseos con realidad y planteé que la llave de UPN podría hacer que Sánchez no dependiera de los independentistas, donde dije digo, digo Diego. En resumiendo. A día de hoy, a pocas horas de que cerremos a todos los presidentes autonómicos, todo pinta que Pedro Sánchez ganará la investidura con Podemos, el PNV, alguno suelto por ahí y con las abstenciones de Esquerra Republicana. Mira los pactos en los ayuntamientos catalanes, recuerda lo que dijo Rufián el otro día y sal de dudas. Sin olvidar a los diputados presos que contarían como 4 abstenciones más. “Tenemos que hablar. Tú tranquilo”. ¿Te acuerdas de Junqueras y Sánchez?

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