

Expósito: "Tras la decisión alemana de echarse en manos del gas ruso, seguimos dudando de si Midcat sí o no"
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En España tenemos un problema. Bueno, tenemos muchos, pero un par de ellos especialmente incrustados en nuestra clase política y, supongo, en la sociedad y en el periodismo. Y es que siempre estamos en campaña electoral, por un lado, y somos absolutamente incapaces de acordar lo fundamental. Y hay un montón de cosas fundamentales.
Esta semana lo hemos vivido con la chufla esta de la ley de ahorro energético, pero hay más. Y más importantes. Imagínate, por un momento, que los dos grandes partidos (más quien quisiera del resto) llegarán a grandes acuerdos en estos temas.
1.- La Sanidad. Si quisieran, se podría como se constituyó la Organización Nacional de Trasplantes que no entiende de sí el riñón de un catalán va para un extremado o de un madrileño para un mallorquín. En este sentido, y tras lo que hemos vivido estos últimos dos años y tras los miles y miles que han muerto, ¿cómo es posible que las profesiones sanitarias sean maltratadas, malpagadas, malcontratadas y de una manera distinta en cada comunidad?
2.- El agua. Por el cambio climático (que también), por las competencias autonómicas, por la moda y el ecologismo. ¿Cómo es posible que no alcancemos un pacto por el agua en toda España desde Bilbao a Algeciras, desde La Coruña a Almería desde Gerona a Huelva o desde Castilla la Mancha a Murcia? Vamos a ser capaces de soportar restricciones en media España sin que nadie se atreva, siquiera, a plantear un acuerdo nacional de infraestructuras.
3.- La Justicia. Yo ya me pierdo en la batalla de la renovación del CGPJ, del Tribunal Constitucional o del Supremo. Solo sé que así nos va. En un proceso de desinstitucionalización continuo y suicida.
4.- La Energía. No aprendemos. Tras la inmensa cagada para la Historia de Alemania al echarse en manos del gas ruso (mira donde estamos), seguimos como europeos dudando de si el gasoducto sí o no. Por los Pirineos o hacia Italia. Y Putin frotándose las manos, recargando sus armas y cerrando el grifo. Eso a nivel europeo. Imagínate aquí. Como para construir una presa, una central nuclear o explorar (y no te digo explotar) un yacimiento.
5.- A vueltas con la España de las autonomías y el despendole competencial. Un sindios que sólo se solucionaría si PP y PSOE, PSOE y PP dejarán de depender de los independentistas, nacionalistas, regionalistas o provincialistas.
6.- La política exterior. Digo yo que en nuestro papel en la Unión Europea, en Hispano América o el Magreb y África no deberían haber demasiadas diferencias, ¿no?Bueno Pues ni por esas. Ni siquiera nos ponemos de acuerdo ante la guerra, en este caso, por todos los extremos de la política española y europea.
7.- La defensa. Desde los presupuestos a los despliegues allí donde corresponda. pasando por los asuntos de Interior, fronteras, antiterrorismo no me puedo creer que Feijóo y Sánchez, Sánchez y Feijóo discrepen en asuntos de Defensa. A no ser que prime el corto plazo, el socio puntual y que Batasuna, Esquerra y no te digo. Podemos sean quienes marquen la agenda.
8.- La ley Electoral. Yo entiendo al Constituyente y al Legislativo hace más de 40 años. A ver cómo cuadraban el círculo territoria y nacionalista, con Franco recién fallecido y ETA asesinando. Lo quiero entender. Pero han pasado ya más de 40 años como para que PSOE y PP más los que quieran piensen un poco más allá de los apoyos de los próximos 4 años.
9.- Las pensiones. Con la tendencia inexorable de la demografía, con la presión migratoria y con una calculadora nada más. Ni Rufián ni Otegui, que no tienen un pelo de tontos podrían oponerse a un pacto de verdad sobre las pensiones, entre otras cosas, porque también son las suyas.
Y 10, mi posdata. Termino con el más importante: la Educación. Despreciando nuestra historia, huyendo de la economía real, incapaces de competir, escupiendo a nuestro gran tesoro que es el Español y, en definitiva, destruyéndonos como sociedad y como Nación clave en la historia del mundo. La educación el pacto político y social más importante en España tan fundamental como imposible.
Y así nos va.



