Expósito: “Imagínate sufrir el acoso diario en Cataluña”

El análisis de la actualidad de este miércoles con Ángel Expósito en 'La Linterna'

Vídeo

 

Ángel Expósito
@expositocope

Director de 'La Linterna'

Tiempo de lectura: 3'Actualizado 19:58

Una cosa es el tertuliano en torno al procés y otra vivir en Cataluña. Una cosa son las sandeces de los protagonistas de la república catalana y otra muy distinta aguantar el acoso contínuo del racismo. Una cosa es lo que diga la sentencia dentro de unos días… y otra muy distinta llevar a tu hija al cole, ir al médico o soportar las presiones sobre tu negocio, sencillamente, porque naciste en Murcia o en Madrid.

Lo último que hemos sabido… la increíble escena en la que un grupo de independentistas, muy valientes, chulos como ellos solos y grabándolo todo para presumir… acorralan al doctor Benavent en el centro médico Les Corts. Barcelona.

Son, unas diez personas que exigen al médico, como si estuvieran en un juicio sumarísimo, que justifique por qué una doctora atendió en castellano  a una paciente el pasado septiembre.

El jefe del acoso fue el famoso Santiago Espot, empresario, activista por la independencia que se sitúa al lado del médico y le indica que están incumpliendo la "Ley de política lingüística y el estatut".

El tal Espot habla de una madre que acudió al centro con su hija discapacitada psíquica. Dicen que la madre y la niña se sintieron "humilladas" en urgencias. "Si hubiera sido por mí me habría ido, pero la que sufría era mi hija. Tuve que estar traduciendo la consulta al castellano para la médica y en catalán para mi hija", relató la afectada a RAC1.

Al parecer esa doctora entendía el catalán pero no lo habla… algo inaceptable para la madre que tenía que traducir.

Lo primero… lógicamente… la madre sí entendía el español y el catalán, por lo que yo me pregunto… cuando una madre se presenta con una niña discapacitada psíquica en urgencias… ¿Su principal problema es el idioma de la doctora, un idioma que, por cierto, entiende perfectamente?...

El principal problema de esta señora, vamos digo yo, ¿No debería ser que la doctora atendiera bien, clínica y científicamente a su hija discapacitada?

El tal Espot y sus banda de valientes rodean al jefe del centro sanitario y acusan a esa doctora de “médica colonizadora".

Los videos han sido difundidos por sus autores y por el propio Espot, orgulloso de su valor, su hombría y su catalanismo sin límites. Valiente cobarde.

La guinda es cuando aquí Braveheart en catalán, amenaza al médico con que eso no se vuelva a ocurrir. Un poco más y le dice que mire el líquido de frenos de su coche…

¿Te imaginas a ese médico?... ¿Cómo va ese hombre a trabajar al día siguiente? ¿Te imaginas a esa médico, que lleva estudiando media vida para curar a la gente y aparecen esta banda de macarras racistas a echarla de su trabajo?

El doctor Benavent intenta explicarse en mitad del acoso y argumenta que esa doctora es extranjera, por lo que no habla del todo el catalán, aunque intenta aprenderlo...

Pero el momento más vergonzoso se produce cuando los acosadores preguntan al médico "si han echado ya a la doctora". El Doctor contesta que solo faltaba eso…

¿Te imaginas trabajar así? ¿qué es más importante… que te curen o que te hablen en catalán? ¿cuántos más casos de acoso, de pressing, de vergüenza diaria, se cometen sin que veamos el vídeo?

Es más... Esos diez macarras... Ya entrados en años, que ninguno es un niño o una adolescente… ¿Esa chusma no tenían nada que hacer? ¿Quién les paga esas horas… no tienen trabajo? ¿Se pueden dedicar a eso a media mañana como si tal cosa?

Hace unos años coincidí con el tal Santiago Espot en un debate en tele 5… precisamente sobre el tema catalán, mucho antes de que estallara el procés, el referéndum o la sentencia. Y recuerdo cómo el tipo éste se refirió a mi como “el enemigo”.

Dijo algo así como… “vosotros los enemigos decís… no sé qué…”. ¿El enemigo?, Le respondí. ¿me has llamado enemigo tuyo?

No volví a saber nada de él.. Por suerte y por el bien de mi salud. Hasta ahora, que reaparece como jefe de una banda de macarras acosando al director de un centro sanitario porque una doctora habló en español a una paciente.

No debo decir abiertamente por antena lo que pienso. Ni mucho menos cómo lo pienso. Dilo tú. Tan solo… deberíamos reconocer que el odio es una patología muy, pero que muy grave. De muy difícil tratamiento, que se expande si no se trata el origen.

Ponte en el lugar de ese médico, de esa doctora, de ese comerciante o de esa alumna en un cole... Que se pasa todo el puñetero día acosada por los Santiago Espot de turno.

Nosotros aquí, de tertulia… y los políticos con sus mítines… soltando mentiras y soflamas… mientras tantos aguantan el habitual escrache del repugnante racismo supremacista.

Lo más