"Para perder menos tiempo en redes sociales, tanto en Android como iPhone, hay una especie de alarma que, cuando lleves 30 minutos en Instagram, te salta un aviso o te echa y bloquea la aplicación"
Una sentencia histórica contra Meta y Google y nuevas herramientas de control abren el debate sobre el diseño adictivo de las redes sociales para enganchar a los menores
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Es una imagen cotidiana: en el metro, en una cafetería o andando por la calle, casi el 90 % de las personas deslizan su dedo de arriba abajo sobre la pantalla de su móvil. El scroll infinito se ha convertido en un hábito diario que atrapa a jóvenes y adultos, llenando vacíos y combatiendo la sensación de aburrimiento que, según los psicólogos, ayuda a manejar la frustración.
Lucas, de 17 años, reconoce que pasa hasta seis horas diarias con el móvil, principalmente en redes sociales como TikTok. Aunque no se considera un adicto, admite que podría dedicar ese tiempo a otros hobbies como la cocina o la lectura. Como él, el 98 % de los niños españoles de entre 10 y 15 años usan internet con el móvil de forma habitual, según el Observatorio Nacional de Tecnología y Sociedad.
Diseñadas para enganchar
Esta dependencia no es casual. Notificaciones, vídeos que se reproducen solos o recomendaciones personalizadas son algunas de las herramientas que usan las tecnológicas para mantenernos conectados. Según Enrique Serrano, CEO de HackRocks, la clave está en la dopamina: "Esa satisfacción inmediata y esa curiosidad por a ver cuál sería el siguiente vídeo es lo que no para de alimentarnos con esos scrolls infinitos".
En el programa 'La Linterna' de COPE, el periodista experto en tecnología José Ángel Cuadrado explicaba que en internet "se lucha por la atención de la gente". Gigantes como Meta o Google planifican sus plataformas para que, cuanto más contenido se consuma, más dinero ganen. "Necesitan que, si vas a estar mirando el móvil, sea con ellas, y si lo dejas, que cuanto antes vuelvas a recuperar para poder mostrarte publicidad", afirma Cuadrado.
El producto no es la aplicación, nosotros no pagamos por ese producto, el producto somos nosotros, bueno, más bien nuestro tiempo"
Un adolescente mira su teléfono móvil
Un punto de inflexión judicial
El modelo de negocio podría estar en jaque. Recientemente, una sentencia histórica en Estados Unidos ha puesto de manifiesto los peligros del diseño adictivo de las apps. Un jurado de Los Ángeles ha condenado a Meta y Google a pagar una indemnización millonaria por perjudicar la salud mental de los menores a través de plataformas como Instagram o YouTube. El fallo acusa a las tecnológicas de haberlas diseñado deliberadamente para enganchar.
Esta decisión judicial sienta un precedente para más de mil casos similares y se suma a la investigación que Bruselas ha abierto contra Snapchat y diversas webs pornográficas por no controlar el acceso de menores, tal como se ha analizado la condena a Google y Meta por el diseño adictivo de sus apps. El debate sobre la seguridad en estos espacios es una preocupación creciente para los padres, conscientes de que "no son espacios seguros para los niños", como admite Pablo, padre de tres hijas.
El algoritmo es la clave
Para José Ángel Cuadrado, director de 'Lo que viene' en COPE, la sentencia es muy importante porque "por primera vez la justicia está visibilizando que el problema no es solo que las redes sociales puedan generar adicción, sino que las compañías tecnológicas esto lo saben y están diseñando sus algoritmos precisamente para esto". Este hecho, asegura, "puede poner patas arriba parte del negocio digital mundial".
"Cedemos todos nuestros datos y accesos al Gobierno para que sepan qué hemos buscado, a dónde hemos entrado y qué hemos hecho", Manuel Paz
La solución, según el experto, no pasa solo por la limitación de edad, sino por atacar directamente el algoritmo de recomendación. La inteligencia artificial hace las redes "cada día más personalizadas, más precisas, más difíciles de que nos salgamos". Las plataformas no pueden permitirse una mala recomendación que nos haga perder la atención y abandonar la aplicación.
De vez en cuando, pornografía infantil, acoso escolar, puede ser un ex desquitándose con su con su marido, también muchos videos de suicidio o niños cortándose la muñeca"
Mientras la justicia actúa, Cuadrado recuerda en los micrófonos de COPE que los propios usuarios pueden tomar medidas. "Tanto en iOS como en Android, es tan sencillo como entrar en ajustes, ahí hay una opción que se llama salud digital, y tú ahí te puedes marcar una especie de alarma". Esta herramienta permite recibir un aviso tras un tiempo de uso determinado o incluso bloquear la aplicación hasta el día siguiente, devolviendo al usuario una parte del control.
Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.