Emilio Sáenz-Francés, historiador, sobre los documentos desclasificados del 23-F: "Yo todo lo que he visto ha sido una reivindicación, ha sido la confirmación de lo que ya sabíamos"
El historiador analiza en 'La Linterna' los nuevos papeles sobre el golpe de Estado, que refuerzan el papel clave del rey Juan Carlos para salvar la democracia española

Expósito entrevista a Emilio Sáenz-Francés, historiador
Publicado el
3 min lectura8:34 min escucha
Los recién desclasificados documentos sobre el golpe de Estado del 23-F no alteran el relato histórico conocido, sino que lo confirman. Esa es la principal conclusión del historiador Emilio Sáenz-Francés, quien ha analizado en el programa 'La Linterna'} de COPE] la nueva información disponible, subrayando que lo que ha visto es una "reivindicación" y "la confirmación de lo que ya sabíamos", en referencia al [{papel crucial que jugó el rey Juan Carlos I para detener la intentona golpista.
La confirmación de un relato conocido
Escucha el tema del día

Los archivos del 23-F
Frente a la expectación mediática, Sáenz-Francés ha explicado que los nuevos papeles no contienen ninguna revelación "sensacional" que arroje "una nueva sombra sobre Juan Carlos I". Por el contrario, considera que los documentos proporcionan "más luz" y "más color" a los hechos, pero sin cambiar la interpretación principal. "Yo todo lo que he visto ha sido una reivindicación, ha sido la confirmación de lo que ya sabíamos", ha sentenciado el historiador, una visión que, según ha recordado, también ha sido defendida "con vehemencia" por el expresidente Felipe González en el Senado.
El historiador ha celebrado esta conclusión, destacando que, a pesar de los "muchos errores" que pudo cometer el rey emérito, jugó "un papel crucial para consagrar la democracia en España en un momento en el que pudo descarrilar". Los documentos, que aún deben ser estudiados "con calma", refuerzan la narrativa de que la intervención del monarca fue decisiva.
El icono del golpe: Antonio Tejero
La figura de Antonio Tejero sigue siendo el icono más reconocible de aquel día. Sáenz-Francés ha repasado la trayectoria del teniente coronel de la Guardia Civil, marcada por una "creciente radicalidad" durante la Transición. Sus destinos en el País Vasco, donde se opuso a la exhibición de la ikurriña, y su participación en la intentona golpista 'Operación Galaxia' en 1978, fueron preludios de su papel como autor del golpe del 23-F.

Así fueron los primeros minutos del 23-F: el vídeo del asalto al Congreso tras la muerte de Antonio Tejero
El juicio posterior fue calificado por el historiador como un "juicio show", sometido a la jurisdicción militar. Tejero recibió la condena más alta, 30 años de cárcel, pero solo cumplió 13 antes de salir a la calle. Durante el proceso, dejó frases para la historia que demostraban su altanería, como cuando le preguntaron por la hora a la que entró en el Congreso y respondió: "La próxima vez que asalte el congreso me acordaré de mirar el reloj".
La próxima vez que asalte el congreso me acordaré de mirar el reloj"
Una Transición al borde del abismo
Para entender el 23-F es clave recordar el contexto de 1981, una España donde "la Transición está cogida por alfileres", según Sáenz-Francés. El país se enfrentaba a una grave crisis económica, a los "peores años del terrorismo de ETA" y a una profunda crisis política con la dimisión de Adolfo Suárez. De hecho, el golpe tuvo lugar durante la sesión de investidura de su sucesor, Leopoldo Calvo Sotelo, en un momento en que el objetivo del 23-F buscaba una involución.

El historiador ha recordado que veinte días antes, en las Juntas Generales de Vizcaya, el rey fue "increpado y abucheado" por miembros de Herri Batasuna, una "afrenta" que algunos consideran que aceleró la intentona. Ante el riesgo de que estos hechos caigan en el olvido, Sáenz-Francés ha relatado cómo se lo cuenta a sus hijos pequeños, una anécdota que cobra relevancia en un momento en que se debate el conocimiento histórico de los más jóvenes sobre el golpe de Estado.
La jornada también dejó testimonios de angustia como el del diplomático y entonces diputado de UCD, Javier Rupérez. En declaraciones a 'Herrera en COPE', ha recordado su "terrible" y "angustiosa" impresión desde su escaño en el Congreso: "Cuando vimos aquel espectáculo pensamos que todo lo que habíamos hecho, todo lo que habíamos pasado, todo lo que habíamos sufrido, pues se venía abajo".
Pensamos que todo lo que habíamos hecho, todo lo que habíamos pasado, todo lo que habíamos sufrido, pues se venía abajo"
La movilización también se vivió en la calle. Rafa Escanario, que en aquel momento hacía la mili en el cuartel de infantería de Bétera (Valencia), ha contado cómo les hicieron salir "a asustar a la gente" sin saber realmente qué ocurría. "Nos dijeron que unos terroristas habían asaltado el congreso y había que salir a la calle", ha explicado, reconociendo que "estábamos más asustados que la gente".
Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.



