Herrera en Cope

La mujer del policía tetrapléjico por la agresión de Lanza: "El odio no nos puede atrapar"

La esposa de Juan José Salas Rodríguez relata en 'Herrera en Cope' el estado de su marido once años después de la brutal agresión

 

Tiempo de lectura: 2' Actualizado 14:12

La mujer de Juan José Salas Rodríguez, el guardio urbano de Barcelona que quedó tetrapléjico por la pedrada que le lanzó Rodrigo Lanza en 2006, ha intervenido esta mañana en el programa "Herrera en Cope" para contar el estado en el que se encuentra su marido por una agresión que solo le supuso al okupa una pena de cinco años de prisión.  "Él está, dentro del daño que tiene, estable. Es feliz porque vive con sus hijos y su familia. Nuestro día a día es complicado como saben todas las familias que tienen una persona con daño cerebral a su cargo. Intentamos ser lo más felices posibles", ha explicado María Rosa a Carlos Herrera. 

El periodista le ha preguntado sobre si la condena y la defensa de algunos destacados dirigentes políticos han supuesto un "especial escarnio" para su familia, aunque la mujer no ha querido entrar en polémicas. "Yo solo quiero daqr las gracias a todos los que me han apoyado en estos años. Y sobre lo que él haga (por Rodrigo Lanza) o deje de hacer me da igual. Lo único que quiero decir es que la violencia nunca trae nada bueno, pero nosotros podemos revertir eso. Podemos hacer que el odio no nos atrape y nos lleve por camino que no queremos. Hay que intentar ser personas de paz. Es lo que quiero para mi familia también". 

Carlos Herrera ha preguntado a María Rosa si Juan José es consciente de la polémica generada en estos últimos días después de que Lanza fuera detenido como presunto autor de Víctor Laínez en Zaragoza, al que agredió por llevar unos tirantes con la bandera española. "No, estas cosas a él no le llegan. Tiene un daño importante. Vive su día a día".  

Rodrigo Lanza dejó a Juan José tetrapléjico hace once años en los incidentes ocurridos en una casa ocupada de la calle de Sant Pere Més Baix, donde se celebraba una fiesta. La intervención policial derivó en duros enfrentamientos con varios heridos. El agente, que sufrió un severo traumatismo craneoencefálico por el impacto de una piedra, fue el herido más grave. Aunque Rodrigo Lanza negó tener que ver con la agresión al guardia urbano, los tribunales lo condenaron a cinco años de prisión. 

Ahora, a Rodrigo se le acusa de matar a Víctor Láinez, de 55 años, el pasado viernes en Zaragoza por llevar unos tirantes con la bandera española. La discusión entre ambos se produjo en un bar de la calle Antonio Agustín. Láinez era célebre en diversos bares de la zona por su estética motera, y no ocultaba sus simpatías por la Legión. Lanza, junto a varios amigos, le increpó por su vestimenta con los colores de la bandera española y, al salir del local "para no discutir", el detenido le golpeó con un objeto contundente. La investigación está a la espera del resultado de la autopsia para saber con qué fue golpeada la víctima, ya que el presunto autor ha declarado que fue un único puñetazo, aunque algunas fuentes apuntan a que se trataría de una barra de hierro. Víctor Láinez fue trasladado al hospital Clínico, ya en muerte cerebral, y el martes fue desconectado ante lo irreversible de su estado después de que sus familiares pudieran despedirse de él. 

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