Manuel Carrasco: "Para hacer canciones te tiene que haber dolido la vida"

El artista andaluz presenta en 'Herrera en COPE' su octavo álbum: "La cruz del mapa" 

 

COPE.ES

Tiempo de lectura: 2' Actualizado 12:03

Manuel Carrasco, el hombre que más discos y entradas de conciertos vendió en España en 2016, está de vuelta con un nuevo álbum: "La cruz del mapa" (Universal Music), que se publica bajo la producción de Pablo Cebrián, gran ornamento orquestal y grabación en los mismísimos estudios de Abbey Road, en Londres. Es el octavo de su carrera para un artista que salió de la factoría de "OT" pero que ha forjado su propio camino.

Para Carrasco, este nuevo álbum es muy especial. "Tiene muchos mensajes. Es un disco muy versátil pero a la vez muy mío. Cada canción habla de una cosa distinta: de la amistad,de  los primeros amores... los infinitos sentimientos que nos mueven día a día. Está hecho con mucha dedicación. Por eso creo que hay algo importante en este disco", ha asegurado este viernes en 'Herrera en COPE'. Su propia concepción fue especial al grabarse en Abbey Road. "Ha sido una pasada grabar en ese templo donde se ha respirado tanta buena música. Para mí, es el mejor estudio del mundo", ha dicho. 

"La cruz del mapa" es un disco hecho desde el optimismo, aunque el artista andaluz reconoce que te tiene que haber "dolido la vida" para escribir "con realidad". "Hay que haberlo pasado mal para tener ese bagaje. Yo escribo mucho mejor estando bien. Es más ordenado y equilibrado todo. Pero tiene que haber dolor para entender muchas cosas en la vida", ha dicho.

Sobre su esperado concierto en el Wanda Metropolitano el próximo junio, Carrasco asegura que hay "mucho respeto y miedo". No es para menos: es el primer artista español que va a cantar en el coliseo atlético. 50.000 personas estarán escuándole. Pero él señala que cuando uno se sube al escenario, sea un sitio pequeño o grande, "hay una transformación en uno". "Algo mágico. Una comunión con el público que hace que te enganches a este mundo. Es una emoción casi inexplicable. Se siente la energía y la presión que hay. A mí me gusta cantar mirando las caras de la gente", ha concluido. 

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