Del Val: "El cruel envío de familias a Polonia muestra la miseria moral de Putin y su marioneta bielorrusa"
Ya puedes escuchar 'La Imagen de Luis del Val' en 'Herrera en COPE' de este viernes 12 de noviembre de 2021

Del Val: "El cruel envío de familias a Polonia muestra la miseria moral de Putin y su marioneta bielorrusa"
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Hay un principio en la Prensa, que aconseja no abordar conflictos internacionales, porque al lector -en este caso el oyente- le parecen problemas lejanos que no le afectan. Y, sin embargo, nos afectó el enfado entre Marruecos y Argelia, porque Marruecos cortó el gas argelino que venía a España, y pagaremos de nuestro bolsillo el gas más caro y, ahora, el aspirante a ser el Daniel Ortega de Bielorrusia, Lukashenko, amenaza con cortar el gas que viene de Rusia hacia Europa, no porque se haya enfadado con el otro aspirante a totalitario, Putin, sino porque Putin alienta a su títere bielorruso, con tal de que ayude a que Europa pase frío.
A Putin le da igual utilizar a un tonto secesionista catalán o a un aspirante a tirano bielorruso, porque lo importante es resquebrajar a la Unión Europea. Ya anduvo enredando con Ucrania, y lo está intentando en la frontera de Bielorrusia con Polonia. Si la Unión Europea actúa como una gallina asustada y consiente, Putin sacará pecho, y, entre envenenamiento y asesinato a un rival político del interior de Rusia, presionará más sobre la gallina europea. Y si la gallina reacciona como un gallo, y envía tropas a Polonia, Putin tendría la excusa perfecta para utilizar su ejército y ayudar a su tonto bielorruso, invadiendo Polonia, que ya se sabe que a Polonia o la invaden los rusos o la invaden los alemanes.
En ese caso, intervendría la OTAN, pero -¡ojo!- China podría acudir en ayuda de los rusos. A lo mejor ustedes se creen que me estoy montando una película, pero miren, por ejemplo, la I Guerra Mundial comenzó con cosas así. Ya sé que esto puede resultar excesivo para ser viernes, pero como no soy ministro del Gobierno, y no estoy obligado a mentir, debo confesar que ese cruel envío de familias hacia Polonia, esa manipulación de la pobreza y la desgracia -como Marruecos hizo, no hace mucho con sus niños marroquíes- demuestra la miseria moral y la falta de escrúpulos de unos dirigentes políticos como Putin y su marioneta bielorrusa. Y aquí es donde los políticos de la Unión y los países que la componen deben estar a la altura de este delicado momento, con una mezcla de firmeza y ductilidad, de habilidad e inteligencia, que evite engordar el conflicto. Me tranquiliza, eso sí, que no es responsabilidad única de Pedro I Mentiroso.



