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Santi González: “Lo de Ábalos es una señal suficiente de la irresponsabilidad política de su partido"

El secretario de Organización recurrió, además, a una herramienta dialéctica de la que tiran mucho últimamente él y su partido

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Santiago González

Colaborador

Tiempo de lectura: 2'Actualizado 09:30

El análisis de la actualidad de Santi González en 'Herrera en COPE'

Hoy es un día marcado por las entrevistas del candidato a la investidura, Pedro Sánchez. Va a entrevistarse con Pablo IglesiasPablo Casado Albert Rivera y por este orden. El propósito inicial de recibir  al marqués de Galapagar como el tercero no cuajó. La humillación protocolaria sumada a las demás era la gota de más que haría rebosar el vaso.

Como casi todos los asuntos que carecen de una explicación sensata, Pedro Sánchez encargó su difusión a José Luis Ábalos, que lo contó haciendo uso de la desenvoltura que es el rasgo de carácter de la casa. El número 3 del PSOE tiene memoria de pez, lo que le dispensa de recordar lo que había dicho la víspera. Por ejemplo, ha dado un portazo a Podemos, diciendo que ya no es tiempo de bloques ideológicos, sino de bloques regeneracionistas. Todo esto después de hacer una campaña centrada exclusivamente en la foto de Colón, la ultraderecha, el trifachito, la derecha trifálica, etc.

El secretario de Organización recurrió, además, a una herramienta dialéctica de la que tiran mucho últimamente él y su partido: la amenaza, en este caso de convocar nuevas elecciones. Esta es una señal suficiente de la irresponsabilidad política del partido que aspira a gobernar. Considera que la repetición de elecciones sería un mal para el sistema, pero amenaza con lo que dañaría más a sus adversarios que a él mismo. Una muestra más de cómo se anteponen las conveniencias de partido a los intereses generales.

No descarta el portavoz Ábalos la posibilidad de que Sánchez acuda a la investidura con lo puesto, sin trabajarse los apoyos que deberían auparle a la presidencia. El único que tiene razonablemente seguro es el del PNV, de ahí que María Chivite no haya desistido ya de su aspiración a presidir Navarra. Pero con los diputados del PNV y el de Revilluca llegan a los 130 escaños, muy lejos aún de la mayoría absoluta.