Antonio Agredano y esos platos con frutas y verduras: "A mi amor yo le diría: Yo de mayor quiero ser fruta, para pocharme en tu mochila"
El cronista de Herrera en COPE habla de esos platos que se hacen con frutas y verduras que bordan nuestros Fósforos.

Recetas originales con frutas y verduras, por Antonio Agredano | Crónicas Perplejas
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Ensalada hurdana, manzana en láminas y aguacate, granada macerada en vino tinto... muchas han sido las recetas que nos han dado nuestros Fósforos con frutas y verduras a las que Antonio Agredano pone voz y letra.
RECETAS ORIGINALES CON FRUTAS Y VERDURAS
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Me gusta la fresca sensualidad de las cerezas y la dulzura contenida del melón. Me gusta que la naranja se desborde en mi boca y el churretón rojo que dejan las fresas y el primer mordisco a un melocotón. Me gusta la sandía, tan excesiva ella, y me encantan los mangos, pese a su coquetería. Y qué puedo decir de las uvas, a las que llevo por puñados, de un lado para otro, o apoyo entre los labios para sentir su fría brevedad.
La fruta es verano en la piscina y domingos otoñales. La fruta es una manzana mordida con desgana en la puerta de la facultad. O la abuela de María llamando quivis a los kiwis. O las salvajes frambuesas que compré en un mercado de Bratislava. O ese plátano que me comí, sin fuerzas, tras correr mi primera media maratón en Málaga.
Me gusta de la fruta su inmediatez y también la sencillez con la que esperan nuestros bocados. Apiladas en cajas, disciplinadas en sus fruteros vintage o tiritando en el cajón del frigorífico, que es como el limbo de ellas.
La fruta se presta a los sueños imposibles, a ser un primer paso para la dieta. No es nada rencorosa. A lo mejor a la semana volvemos a ellas y allí están, sabrosas y jugosas, las mandarinas y las ciruelas para nosotros. Para aliviarnos la culpa. Como consuelo de los días.
A mi amor yo le diría: Yo de mayor quiero ser fruta, para pocharme en tu mochila y acabar entre tus dientes volviendo a casa, sudada, tras el gimnasio. A mi amor yo le diría: de la carne naranja y la piel enrojecida de los albaricoques es mi cuerpo. A mi amor yo le diría: ojalá ser ese arándano que flota, rodeado de muesli y entusiasmo, en tu yogur natural.
En fin, que viva el amor y que viva la fructosa. Somos jóvenes. Volvamos al almíbar.




