Don Pablo Lora, párroco en Alcolea: "Hemos hecho lo que teníamos que hacer y hemos ofrecido lo que teníamos: nuestro pequeño salón parroquial y una pequeña cena con caldo a los vecinos"
El párroco de Nuestra Señora de Sonsoles, en Alcolea (Córdoba), ha acogido a más de veinte vecinos en la parroquia, donde se han protegido de las lluvias. Cuenta en 'Fin de Semana' cómo han pasado la noche

Don Pablo Lora, párroco de Nuestra Señora de los Ángeles, en 'Fin de Semana'
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La borrasca Leonardo ha provocado la crecida de los ríos en Córdoba, obligando al desalojo de más de 400 personas. El río Guadalquivir a su paso por la capital ha alcanzado el umbral rojo de peligro, una situación que no se vivía desde hacía años y que ha forzado evacuaciones en la noche del miércoles en parcelaciones como Ribera Baja (Alcolea) y Guadalvalle, junto al aeropuerto.
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“Lo que hemos ofrecido es lo que teníamos”
En Alcolea, una de las zonas más afectadas, la parroquia de Nuestra Señora de los Ángeles se ha convertido en un refugio. Su párroco, don Pablo Lora, ha acogido a una veintena de vecinos desalojados, sobre todo a los más mayores. "Hemos hecho lo que teníamos que hacer, como dice el Evangelio. Somos siervos inútiles", explicaba este sábado en 'Fin de Semana', con Cristina López Schlichting.
La parroquia ofreció su salón parroquial y una cena caliente gracias a la ayuda de la gente de la cofradía de la Virgen de los Dolores, antes de que la logística del ayuntamiento se pusiera en marcha. Don Pablo ha descrito su labor como la de hacer un "hospital de campaña", abriendo las puertas para dar "calor, cobijo y la ayuda que podíamos tener en nuestra mano" a quienes prefirieron no trasladarse con el frío de la noche.

Vecinos de la barriada de Alcolea observan la subida del río que adentrado en sus calles y han tenido que ser desalojados
El rugido del río y el miedo de los vecinos
Los vecinos de Alcolea observan con pavor la crecida. "Da miedo el ruido, el ruido, es un rugir todo el agua, cómo ruge cuando salta por la presa", ha comentado don Pablo Lora, describiendo la angustia de ver cómo el agua "se lo lleva todo por delante" y alcanza el dintel de las puertas y las ventanas de las casas de sus vecinos. El recuerdo de las inundaciones de 2010 está muy presente, y los pronósticos apuntan a que la situación actual podría ser incluso peor.
Alerta máxima y dispositivo de emergencia
Las autoridades permanecen en alerta máxima. Pedro Escribano, ingeniero jefe de la confederación hidrográfica en Córdoba, ha advertido de que "lo malo está por venir a lo largo del fin de semana o a principios de la semana que viene". La presa de San Rafael de Navaiana, por encima del 101 % de su capacidad, continúa desembalsando agua, lo que agrava la situación en zonas como la calle La Barca.

Vecinos de la barriada de Alcolea observan la subida del río que adentrado en sus calles y han tenido que ser desalojados
El Ayuntamiento de Córdoba ha activado un plan de evacuación para más de 400 viviendas en nueve zonas inundables. Para acoger a las familias se ha habilitado el palacio de deportes de Vista Alegre, con 320 plazas. Sin embargo, algunos vecinos se resisten a abandonar su barrio. "Yo en Vista Alegre no me voy a ir. En Alcolea hay un polideportivo, y también un centro cívico. Que nos dejen aquí", reclama una vecina. Para evitar saqueos, la Policía Nacional vigilará las áreas desalojadas.
Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.




