Los niños y jóvenes ya no quieren tocar un instrumento
La rebelión del último guitarrero español frente a la era digital: "Menos TikTok y más fogatas con guitarra"
Manuel Rodríguez III, heredero de un linaje de 120 años de historia, analiza en 'Fin de Semana' la crisis del sector y defiende el poder de lo artesanal

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La reciente quiebra de la mítica marca de guitarras alemana Höfner, fabricante del bajo con el que Paul McCartney grabó "She Loves You", ha encendido las alarmas en el sector musical. Este caso se suma a las dificultades de otros gigantes como Gibson o Fender, evidenciando un fenómeno preocupante: cada vez se venden menos instrumentos. En el programa “Fin de Semana” de COPE, la periodista Beatriz Pérez Otín ha conversado con Manuel Rodríguez III, heredero de la segunda fábrica más antigua de guitarras españolas, para analizar las causas de esta crisis y el desinterés de las nuevas generaciones por aprender a tocar un instrumento.
Manuel Rodríguez se define a sí mismo como un "simple, humilde guitarrero" que lleva la marca España a 120 países. Pese a haber nacido en California, se siente un "ciudadano del mundo" con un profundo amor por la cultura española. "El mundo ama este país, es un gran país España, y ama nuestra cultura, nuestra guitarra, nuestro flamenco, nuestra gastronomía", ha asegurado durante la entrevista, destacando la importancia de defender el patrimonio nacional.
De una freiduría en Cádiz a los estudios de Hollywood
La historia de la familia Rodríguez es digna de una película, un sueño que el propio Manuel espera llevar a la gran pantalla. Todo comenzó cuando su abuelo, cuya pescadería en Cádiz se arruinó durante la Primera Guerra Mundial porque la gente temía que el pescado estuviera envenenado por un buque alemán hundido, tuvo que reinventarse. "Gracias a ese buque, estoy contigo ahora mismo en este plató hablando de guitarras españolas", ha relatado Rodríguez.
El abuelo se trasladó a Madrid, la capital mundial de la guitarra, y su hijo —el padre de Manuel— siguió sus pasos. Tras la Guerra Civil, ante la falta de oportunidades en España, aceptó la invitación de un profesor de la UCLA para mudarse a Estados Unidos. "Se fue mi padre, se casó, 100 dólares, no sabía nada de inglés y un par de herramientas", ha explicado. En California, su taller se convirtió en un refugio para estrellas de Hollywood como John Wayne o Steve McQueen, que acudían a tocar la guitarra para "quitarse el estrés de actuar".
Reinventarse o morir: la lucha contra la crisis
La firma Guitarras Rodríguez ha sobrevivido a dos guerras mundiales, una guerra civil, una pandemia y dos quiebras. El propio Manuel ha confesado haberse quedado "sin marcas, sin clientes y sin nada" en 24 horas por la caída de un fondo de inversión. Lejos de rendirse, empezó de nuevo. "¿Sabes lo que me ayuda? La fe, la fe de Dios es lo que me ha ayudado a levantar siempre", ha afirmado con rotundidad.
Menos tik tok, menos redes sociales y disfrutar más lo que es algo íntimo"
Rodríguez defiende que las dificultades son necesarias para crecer y aplica una filosofía de lucha constante ante la crisis actual, provocada por factores como la competencia de China o el cambio de hábitos de los jóvenes, que prefieren hacer música con un ordenador. Su consejo para ellos es claro: "Menos tic tac, tac, menos redes sociales y disfrutar más lo que es algo íntimo".
Si tú pasas experiencias negativas, recibes experiencias positivas, pero así es la vida"
Para captar la atención de los jóvenes, apuesta por la innovación. Ha creado guitarras con el arte del grafitero Okuda, proyecta hacer una con barricas de vino y en cada instrumento que vende incluye semillas para plantar un árbol. "O hay que regenerarse o te mueres, y yo soy una mentalidad de regenerarse", sentencia, convencido de que "si tú pasas experiencias negativas, recibes experiencias positivas, pero así es la vida".
La guitarra española, un tesoro por defender
Manuel Rodríguez ha reivindicado el origen español de la guitarra moderna. "Cristóbal Colón se fue con una vihuela a las Américas. Nosotros somos la cuna de la guitarra española en el mundo. De aquí evolucionó la guitarra acústica, la guitarra eléctrica", ha explicado. En su opinión, fuera de España se valora mucho más la cultura propia. "El problema es dentro de nosotros que no valoran lo que tenemos", lamenta.
Además de su faceta empresarial, desarrolla una importante labor social, subastando guitarras firmadas por personalidades como el presidente Jimmy Carter o colaborando con Antonio Banderas en la gala Starlight y con la alcaldesa de Los Ángeles para ayudar a personas sin hogar. Para preservar el oficio, planea abrir una escuela de lutería con Universal Music y ya ofrece talleres donde los visitantes pueden fabricar su propia guitarra en su local de la calle Carretas 10 en Madrid.
Sobre una posible cuarta generación, uno de sus tres hijos podría seguir sus pasos, aunque Manuel insiste en que para ello "hay que sufrir las consecuencias, hay que aprender a hacer una guitarra". Fiel al lema de su padre, "cualquier cosa que hagas con tus manos, tienes una patria en el mundo", anima a los jóvenes a salir, aprender idiomas y conquistar sus sueños: "No tengáis complejos, no tenéis miedos, salgan fuera. Ahí está el mundo para que lo conquistes".
Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.



