Imbatible, libre e indomable: 30 años sin la gran Encarna Sánchez
Cristina López Schlichting rinde homenaje en 'Fin de Semana' a la influyente locutora repasando la vida de una mujer que rompió todos los moldes

El homenaje de 'Fin de Semana' a Encarna Sánchez cuando se cumplen tres décadas de su fallecimiento
Publicado el - Actualizado
4 min lectura19:22 min escucha
El programa Fin de Semana de la cadena COPE, con Cristina López Schlichting, ha rendido homenaje a Encarna Sánchez cuando se cumplen tres décadas de su fallecimiento. La gran 'dama de la radio' moría un Viernes Santo, el 5 de abril de 1996, en su casa de Alcobendas a los 59 años, víctima de un cáncer de pulmón. Su voz, sin embargo, ha seguido resonando con fuerza, y este aniversario sirve para recordar a la mujer más influyente de una época dominada por hombres.
De la pobreza a la cima de la radio
Nacida en Carboneras (Almería), un humilde pueblo de pescadores que hoy le dedica una plaza, la vida de Encarna Sánchez estuvo marcada por las dificultades desde el principio. El fusilamiento de su padre por republicano y la falta de recursos de su madre, que se quedó viuda, la llevaron a un orfanato con cinco años. "He sido una muchacha con serias dificultades, lo que se llamaba entonces [...] una proscrita", recordaba la propia Encarna en una entrevista con Mercedes Milá.

En esa misma conversación, rememoraba cómo tuvo que cuidar niños a los ocho años para poder estudiar bachiller por libre. Pese a las penurias, la joven Encarnita de Almería, como se la conocía en sus inicios como cantante de flamenco, encontró su destino por casualidad. Con 13 años, mientras visitaba a su novio en Radio Almería, la locutora de turno se puso enferma y él le pidió que la sustituyera: "Recuerdo que el comercial no se me olvida, nunca era una marca de calcetines, había que decir, 'calcetines pipiripi, a par roto, par nuevo'".
La voz más influyente y temida de las ondas
Tras formarse en Madrid, donde coincidió con el gran Bobby Deglané, su primer gran éxito llegó con el programa C.S. y buen viaje, con el que llegó a acumular más de tres millones de oyentes. Aquel fenómeno tuvo un peaje en su salud, como ella misma reconoció: "Pienso que he venido a salvar el mundo. Y me lo tomo tan en serio que ahí resentí mi salud". Tras una etapa en México y Los Ángeles, regresó a España para triunfar en la difícil franja nocturna con Encarna de noche en Radio Miramar.

Encarna Sánchez era una mujer de carácter indomable y libre, un rasgo que la convirtió en una figura imbatible en el panorama mediático. "Yo he nacido libre. Entonces, quiero ir siempre, pero con una libertad de aquí, no con una libertad de tribuna", afirmó en una conversación con Mercedes Milá en 1982. Esa independencia la llevaba por bandera, como una seña de identidad innegociable a lo largo de toda su carrera profesional.
Dureza, humanidad y poder
Su figura generaba una mezcla de temor y admiración. Era dura en sus juicios, pero también poseía una cara humana que pocos conocieron. Pedro Pérez, su mano derecha durante 18 años, recordaba en 'Fin de Semana' su enorme generosidad. Cuando Pérez sufrió una neumonía, Encarna no solo lo visitaba, sino que al recibir el alta lo acogió en su casa durante casi un año: "Estuve como un marajá, [...] una cosa increíble, y eso es de agradecer".
Muchos la temían por su poder, hasta el punto de que, una década después de su muerte, un productor admitía ensañarse con su figura "porque ya no está y no pasa nada". La propia Encarna era consciente de su posición. "Sí, yo soy un peligro público para cualquier tipo de poder. De eso no cabe la menor duda. Para este, para el que venga, para el que se fue", sentenció.

Ese poder también lo usó para ayudar. En una ocasión, relató cómo salvó la vida de un joven de 17 años que la llamó para despedirse tras ingerir barbitúricos. Mientras lo mantenía al teléfono, movilizó a la policía para localizarlo. "A los 25 minutos tenía 12 ambulancias en la puerta de su casa. Por el teléfono conseguí el domicilio y se le salvó la vida", narró.
Su último gran éxito fue 'Directamente Encarna' en COPE, donde fue líder de las tardes durante diez años. Allí creó la famosa mesa camilla, inspiración de las tertulias del corazón, con colaboradoras como Marujita Díaz o Carmen Jara. El programa recibía hasta 1.300 llamadas y 600 cartas al día, una muestra de su extraordinario alcance.

Ya muy enferma, se despidió de sus oyentes con un último mensaje lleno de emoción: "Solo os digo a vosotros, a mis millones de amigos, a los que me habéis alentado o escuchado, respaldado, a los que me esperáis". Se retiró a su casa con la esperanza de volver, pero el 5 de abril de 1996 su voz se apagó para siempre.
Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.



