EL PARTIDAZO DE COPE
Mikel Oyarzabal desvela la clave de su sangre fría en el penalti que certifica el pase a una final de Copa
El capitán de la Real Sociedad confiesa en El Partidazo de COPE su método para aislarse de la presión en los momentos decisivos en busca de un nuevo título

Juanma Castaño charló con uno de los protagonistas de la semifinal de Copa entre la Real Sociedad y el Athletic
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La Real Sociedad ya está en una nueva final de la Copa del Rey tras una victoria con un gol de penalti, en el que parte del mérito lo tiene su capitán, Mikel Oyarzabal. El delantero ha demostrado una vez más su temple de acero al anotar la pena máxima que sentenció la eliminatoria y ha confesado sus sensaciones en los micrófonos de 'El Partidazo de COPE' con Juanma Castaño.
El ritual del penalti
Preguntado por su seriedad en el lanzamiento, Oyarzabal ha explicado que su único objetivo era no salirse de su "bucle". El capitán ha confesado que ni siquiera quiso ver la repetición del penalti en el monitor del VAR: "Yo me he metido ya en mi película, en mi mundo, para intentar buscar mi mi momento de paz en en todo el ruido".
Esta capacidad de abstracción es una de las señas de identidad del jugador, que ya fue clave para dar a España la Eurocopa. Su compostura en los momentos de máxima tensión vuelve a ser decisiva para el equipo donostiarra.
La 'espinita' de la final
El equipo y la afición txuri-urdin tienen una nueva oportunidad de vivir una final, algo que genera "muchísima ilusión" en el vestuario. El propio Oyarzabal ha reconocido que "teníamos esa espinita ahí clavada", y celebra la oportunidad de que la gente pueda volver a disfrutar de todo lo que rodea a un evento de esta magnitud.
A pesar de la euforia del momento, el capitán mantiene los pies en el suelo y recuerda que todavía "queda el último paso". La ambición por levantar el título es máxima y el equipo está plenamente concentrado en el objetivo.
Celebración con mesura
La celebración por el pase a la final tendrá que esperar, al menos de momento. Oyarzabal ha confirmado que la prioridad es la recuperación, ya que "el sábado tenemos otro" partido. Lo primero, según sus palabras, es "comer algo", y ha bromeado con la idea de unos espaguetis antes de irse a la cama.
El festejo se limitará a un brindis íntimo "entre compañeros, en familia, que al final es lo que somos". El capitán sabe que son días en los que "cuesta mucho dormir", pero la gran celebración llegará más adelante, y solo "si sale todo bien", para poder festejarla "como merece".
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