EN 'EL ESPEJO'

"Juventud y Familia Misionera" moviliza en España 157 familias y 232 jóvenes a ir de misiones en Semana Santa

"Juventud y Familia Misionera" es un apostolado del movimiento Regnum Christi que cumple 25 años en España al servicio de la Nueva Evangelización

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Amparo Latre
@amparolatre

Redactora de Religión

Tiempo de lectura: 2'Actualizado 15:13

Este año son 157 familias y 232 jóvenes de toda España los que han decidido salir de sus casas para vivir esta Semana Santa al servicio de 22 párrocos en zonas rurales, de 10 provincias, bajo el lema “Apasionante”. 

En "El Espejo, el Director de "Juventud y Familia Misionera", Jorge Barco, ha explicado que vivir la Semana Santa en clave misionera consiste en salir de la comodidad de las comunidades de origen, para ponerse a disposición de parroquias en zonas rurales, "donde en ocasiones no hay gente para preparar un vía crucis o llevar las andas en una procesión".

"Juventud y Familia Misionera" es un apostolado del movimiento Regnum Christi que nació en Méjico durante el pontificado de San Juan Pablo II y que cumple 25 años en España al servicio de la Nueva Evangelización.

"Todo comienza en la familia -ha explicado Jorge Barco-; la familia es esencial. Los niños desde pequeños ven que para sus padres la Semana Santa es importante y que la viven ayudando y con actitud de servicio a la Iglesia". 

El Tríduo Santo transcurre de manera similar en Juventud Misionera, que están principalmente en Cartagena y en Familia Misionera, organizada en unidades, presentes en distintas provincias. 

Las jornadas se dividen en dos grandes momentos: "Por la mañana, lo primero que hacemos es compartir un momento de oración, porque no podemos dar lo que no tenemos. También recibimos formación, divididos en grupos según edades, sobre lo que celebramos cada día".

A partir de ahí los misioneros, en grupos de cuatro o cinco familias visitan los pueblos con los párrocos que les han asignado: "Cuando llegamos a los pueblos hablamos con las personas que nos encontramos y visitamos a los enfermos en sus casa.  En este momento los niños son de gran ayuda".

Las tardes están centradas en la preparación de las celebraciones litúrgicas propias del día. "Estamos para servir, para unirnos a la comunidad y para suplir en el caso de que no haya gente", ha contado Jorge Barco. "Siempre organizamos turnos de vela por la noche. En muchos lugares aún se mantiene la tradición de mantener la iglesia abierta por la noche, pero en otros pueblos no, porque no hay gente. En estos casos, los misioneros, niños y jóvenes incluidos, nos organizamos y hacemos turnos de adoración toda la noche".

Las misiones tienen una doble dimensión. "Hacia dentro, la familia que va de misiones, recibe mcuhísimo. En primer lugar encuentro un grupo de amigos en las otras familias - ha subrayado el Director de "Juventud y Familia Misionera"-. Nos vemos a lo largo del año. Rezamos juntos, y se generan unos vínculos preciosos y muy necesarios". "Hacia afuera, si bien es cierto que durante el año no solemos ir a los pueblos, es bonito ver como año tras año nos esperan. A algunos pueblos llevamos yendo 14 años y comprobamos que la gente se alegra de vernos cuando por estas fechas llegamos de nuevo, con nuestros hijos, a celebrar la Semana Santa con ellos".

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