LOTERÍA NAVIDAD (Crónica)
La pandemia deja en casa hasta a los ganadores del Gordo en Granada
El champán y los abrazos de otros años han dado paso este a una celebración descafeinada del Gordo de la Lotería de Navidad en Granada, donde la suerte ha sonreído -por debajo de las mascarillas, eso sí- a una de las ciudades españolas más golpeadas por la pandemia del coronavirus, que este martes ha dejado en casa hasta a los ganadores. ,45 series, repartidas en 450 décimos, del agraciado 72.897 han traído al corazón mismo de la capital granadina -en
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Roberto Ruiz Oliva
El champán y los abrazos de otros años han dado paso este a una celebración descafeinada del Gordo de la Lotería de Navidad en Granada, donde la suerte ha sonreído -por debajo de las mascarillas, eso sí- a una de las ciudades españolas más golpeadas por la pandemia del coronavirus, que este martes ha dejado en casa hasta a los ganadores.
45 series, repartidas en 450 décimos, del agraciado 72.897 han traído al corazón mismo de la capital granadina -en la céntrica calle Príncipe- 180 millones de euros que, como ha señalado emocionado el propio lotero, Enrique Requena, vienen a compensar con esta alegría compartida un año que ha sido "bastante regular" en ventas para su administración al igual que para otras muchas empresas.
Este octogenario, que pese a su edad no piensa en la jubilación, estaba realmente lleno de júbilo por haber vuelto a traer a Granada este gran pellizco de millones, aunque con la contención en los gestos y en el acercamiento que imponen las actuales recomendaciones sanitarias.
Las limitaciones han hecho precisamente que la Policía Local haya restringido, para evitar aglomeraciones, el acceso a la vía peatonal en la que se encuentra desde hace décadas la Administración de Loterías número 4.
Situada entre las conocidas plazas del Carmen -donde su ubica el Ayuntamiento- y de Bib-Rambla, ya repartió 35.000 millones de las "antiguas pesetas" con otro Gordo en el año 1997.
Quizá porque en estos tiempos manda la cautela, tanto Requena como las empleadas de su negocio han estado esta mañana más acompañados de cámaras, fotógrafos y periodistas que de ganadores del Gordo, quienes seguramente hayan optado por celebrar en la intimidad o hayan preferido comunicar su alegría por vía telemática.
"Es lo mejor que ha podido pasarnos en este año tan malo", ha repetido emocionado Enrique, al que se le intuía una sonrisa en los ojos y que, a pesar de no poder ofrecer prácticamente ningún dato de los posibles afortunados, ha llegado a atender delante de los medios de comunicación la llamada de una agraciada, amiga de su familia, a la que vendió el Gordo este mismo lunes.
María Carmen Ruiz, empleada desde hace 29 años en la administración, comparte la alegría de su jefe: "Hacía mucha falta. España está en general mal por el covid, pero en Granada hemos llegado a tener todo el comercio y los pueblos cerrados. La gente no podía venir ni a comprar la lotería habitual".
Las restricciones, que han conllevado una importante merma en las ventas, también han supuesto que la mayoría de compradores hayan sido con toda probabilidad vecinos y residentes de la propia capital granadina: "No hemos tenido apenas turismo, que tanta falta hace. Por eso este Gordo ha venido tan bien", ha recalcado.
También reconoce que la pandemia ha dejado una celebración muy "rara", hasta el punto de que no se habían acordado ni de comprar champán para celebrar un posible premio como el que finalmente les ha recaído.
A los 180 millones de euros del Gordo se suman en la provincia de Granada otros 3,1 millones de euros por un Cuarto premio, este repartido desde un bar del famoso Paseo de los Tristes -a los pies de la icónica Alhambra-, y por dos Quintos más.
Será por simple casualidad, por el destino o quien sabe si por "malafollá", esa peculiar idiosincrasia o forma de ser de algunos lugareños equiparable a la apatía, la desgana o la antipatía, pero la suerte ha vuelto a sonreír a esta monumental y bella ciudad el año en que precisamente lo de celebrar parece "territorio vedado".
"En Granada organizamos un Mundial de Esquí y tenemos que aplazarlo por falta de nieve; retransmitimos las Campanadas para toda Andalucía desde el ayuntamiento y falla el reloj; y ahora toca el Gordo el año en que precisamente no podemos ni juntarnos para festejarlo", bromeaba a Efe uno de los policías que controlaba el acceso a la calle agraciada. EFE
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