La vitamina C intravenosa se abre paso como una nueva esperanza contra el cáncer
Administrada en dosis altas, esta terapia actúa como prooxidante para generar estrés oxidativo en las células tumorales y potenciar los tratamientos convencionales

La vitamina C intravenosa y sus beneficios en los tratamientos oncológicos
Vitoria - Publicado el
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La popular vitamina C, conocida por su papel antioxidante en suplementos de bajas dosis, presenta una faceta completamente distinta cuando se administra en altas concentraciones por vía intravenosa. En este formato, se convierte en una potente herramienta prooxidante que ha comenzado a ganar terreno como terapia complementaria en la lucha contra el cáncer.
El mecanismo de acción consiste en favorecer la formación de peróxido de hidrógeno, comúnmente conocido como agua oxigenada, en el entorno de las células malignas. Esta sustancia genera un estrés oxidativo que las células cancerosas toleran mucho peor que las células sanas, provocando su muerte y actuando como un coadyuvante de los tratamientos oncológicos estándar como la quimioterapia o la radioterapia.
Resultados en tumores agresivos
Los resultados clínicos más alentadores se han observado en algunos de los tumores más agresivos. En el cáncer de páncreas, su uso combinado con la quimioterapia ha demostrado mejorar la supervivencia del paciente y frenar la progresión de la enfermedad. Para el cáncer de ovario, los estudios describen una mejor tolerancia a la quimioterapia y beneficios clínicos significativos, como el hecho de que "hay mucha mejor tolerancia a la quimioterapia al utilizar la vitamina C".
También se han registrado indicios favorables en el tratamiento del glioblastoma, un tumor cerebral de mal pronóstico, y en algunos tumores hematológicos. Se considera una terapia muy a tener en cuenta para quienes puedan permitírsela, ya que se aplica sobre todo en clínicas privadas, aunque ya hay oncólogos que la usan en hospitales públicos de ciudades como Barcelona.

Un paciente de cáncer durante su tratamiento de quimioterapia
Terapia complementaria, no sustitutiva
Los expertos subrayan que su mayor efectividad se logra al usarla como complemento y no como sustituto de las terapias principales. La sinergia es clave, ya que se potencia el daño oxidativo sobre las células tumorales y, al mismo tiempo, se mejora la tolerabilidad del paciente al tratamiento. También puede emplearse como terapia de mantenimiento en los periodos de descanso de la quimioterapia.
Hay mucha mejor tolerancia a la quimioterapia al utilizar la vitamina C"
Experta en medicina natural
Precauciones y supervisión médica
Antes de iniciar el tratamiento, es crucial realizar una serie de analíticas para garantizar la seguridad del paciente. Se debe descartar el déficit de la glucosa 6 fosfato deshidrogenasa (G6PD), ya que su ausencia podría provocar hemólisis. También es indispensable evaluar la función renal por el riesgo de oxalatos y vigilar los niveles de sodio para evitar una hipernatremia, siempre bajo estricta supervisión médica.
Su integración debe formar parte de un plan oncológico supervisado por equipos médicos. Se establece como una estrategia metabólica complementaria dentro de los protocolos clínicos para mejorar los resultados globales y la calidad de vida del paciente, monitoreando su evolución y analíticas para ajustar la terapia.




