Miles de personas se hacen en Bilbao con su cordón de San Blas y dulces: "Venía con mi amama y mi ama, luego con mi hija y ahora con mis nietas"
Un gran número de fieles abarrotan el entorno de la iglesia de San Nicolás para cumplir con el rito del cordón bendecido para proteger la garganta

Feria de San Blas en Bilbao
Bilbao - Publicado el - Actualizado
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Un año más, la devoción por San Blas congrega a miles de personas en los alrededores de la iglesia de San Nicolás, en el corazón del Casco Viejo de Bilbao. Desde primera hora de la mañana, un incesante goteo de fieles se ha acercado al templo para cumplir con una de las tradiciones más arraigadas de la ciudad: bendecir los cordones ante la imagen del santo.
La creencia popular atribuye a este sencillo gesto el poder de proteger de los males de garganta durante todo el año, un remedio de fe contra los catarros, toses y afecciones propias del invierno.
El rito, sin embargo, no termina en el templo. Según marca la tradición, una vez que el cordón ha sido bendecido, debe colocarse en el cuello y no ser retirado bajo ningún concepto durante nueve días, hasta el 12 de febrero.
Esta parte del ritual exige llevarlo puesto de manera continua, incluso durante la ducha o al dormir, un "pequeño sacrificio" que los devotos cumplen con la esperanza de asegurar su eficacia protectora.
El dulce sabor de la tradición
Pero la feria de San Blas es mucho más que devoción; es también un festín para los sentidos. Alrededor de la iglesia de San Nicolás se despliega un animado mercado donde los productos tradicionales tientan a los visitantes. Los irresistibles caramelos de malvavisco, perfectos para suavizar la garganta, compiten en protagonismo con las tradicionales rosquillas de San Blas y las tortas típicas.
La expectación es tal que la jornada comienza para muchos antes incluso de que salga el sol. Uno de los responsables de un puesto de venta confirma la enorme afluencia desde primera hora. "A las 5 de la mañana ya había gente para comprar", asegura. Los cordones cuestan unos 0,40 euros, las rosquillas 7,50 euros y los paquetes de caramelos de malvavisco 3,50 euros.
Una herencia que une generaciones
La tradición de San Blas destaca por su fuerte carácter intergeneracional. Es una costumbre que se hereda y se comparte en familia, un legado que pasa de abuelos a nietos. Entre la multitud se puede encontrar a varias generaciones reunidas para la ocasión. Dos mujeres de edad avanzada, que acuden desde Sestao cada año, rememoran cómo esta costumbre ha marcado sus vidas. "Es como una tradición, desde pequeña nos han traído a San Nicolás. A mí me traía mi abuela, luego mi ama, luego he venido con mi hija y también con mi nieta", explica una de ellas.
Aunque reconocen que la feria ha experimentado cambios con el paso de los años, afirman que la esencia sigue siendo la misma que hace décadas. Para ellas, el recuerdo de venir de pequeñas a comprar los cordones y los dulces es imborrable y forma parte de su identidad. Ambas, como no podía ser de otro modo, ya se han hecho con sus cordones, rosquillas y caramelos, "el pack completo", aseguran entre risas.
Incluso los más pequeños de la casa participan activamente en la fiesta. Muchas amamas se han acercado con sus nietos, alguno de ellos "pachucho", con la esperanza de que el cordón bendecido les ayude a recuperarse... y con la ilusión de que, además de con el cordón, regresar a casa con rosquillas de anís y caramelos de malvavisco.
bendiciones cada media hora
La parroquia de San Nicolás celebrará una única misa en honor al santo, programada para las 20:00 horas. No obstante, para atender la alta demanda de los fieles, se ha establecido un sistema de bendiciones de cordones y caramelos cada media hora, que ha comenzado a las ocho de la mañana y se prolongará durante toda la jornada, garantizando que nadie se quede sin cumplir con la querida tradición.
La celebración, aunque con epicentro en Bilbao, se extiende a otros puntos de Bizkaia. La localidad de Abadiño acoge también una importante feria con un gran mercado agrícola, la exposición de ganado —que este año cuenta con restricciones por la dermatosis nodular — y exhibiciones de deporte y folklore vasco. Una cita que, junto a la de Bilbao, convierte el día de San Blas en una de las jornadas más especiales y concurridas del calendario vizcaíno.
Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.




