Julen Linazasoro, experto digital, alerta de la promoción de la anorexia y la bulimia como un "estilo de vida" en blogs y redes
En COPE Euskadi advierte del fomento del consumo de series y canciones denominadas "thinspo" (inspiración para estar delgado)

Julen Linazasoro, experto en educación digital
Vitoria - Publicado el
3 min lectura13:22 min escucha
Internet y las redes sociales se han convertido en un ecosistema donde los jóvenes se informan e interactúan, pero también en un lugar donde proliferan contenidos peligrosos. El experto en educación digital, Julen Linazasoro, alerta en COPE Euskadi sobre un problema creciente, la promoción de la anorexia y la bulimia como un "estilo de vida" en blogs, redes y grupos privados.
Según Linazasoro, estos trastornos son "enfermedades psicológicas que se caracterizan por tener una autopercepción de sobrepeso y por desarrollar un miedo irracional a engordar". Sin embargo, en la red, se disfraza de un camino hacia una supuesta felicidad.

Cada día más adolescentes están expuestos al 'thinspo'
Estas comunidades se dedican a dar consejos a otras personas para que alcancen esa delgadez extrema. "En su mente, tener un cuerpo muy delgado es la manera de alcanzar la felicidad", explica el experto. Esto resulta "muy peligroso", ya que cada día más adolescentes "están expuestas a estos tipos de contenidos", aunque no todas acaben desarrollando la enfermedad.
El engaño y la inspiración tóxica
Uno de los pilares de estos grupos es compartir "trucos para que en casa no descubran que no estás comiendo o que estás vomitando". "Siempre lleva papel higiénico para limpiar alguna cosa salpicada con vómito, siempre lleva mentas para disimular el olor a vómito o maquíllate para que no te noten las ojeras y la palidez", son algunos de esos consejos.
Además de los trucos, se fomenta el consumo de series y canciones que denominan "thinspo" (inspiración para estar delgado). Según el experto, aunque estos contenidos no promueven directamente los trastornos, "estas personas lo distorsionan y lo utilizan como una forma de idealizar la anorexia y la bulimia, y como una forma de animarse a seguir en ese camino que que ellos llaman a la perfección".
Son verdaderos esqueletos con piel
Las dietas que se proponen son una "verdadera locura", como la "dieta de la luna", que consiste en comer solo lo que cabe en un puño, o la "dieta de la manzana", limitada a una única manzana por comida. En redes sociales como Instagram, se publican imágenes de "personas muy delgadas, a veces son verdaderos esqueletos con piel", que acumulan miles de 'likes'.
Comunidades de apoyo tóxico: pro-ana y pro-mia
Estas comunidades, conocidas como pro-ana (anorexia) y pro-mía (bulimia), "lo que hacen es normalizar la conducta y la refuerzan entre iguales", creando espacios donde se retroalimentan. La interacción va más allá de los blogs y se traslada a grupos de WhatsApp y canales de Telegram para "estar las 24 horas del día apoyándose". En estos chats, se comparten mensajes de angustia como "estoy supergorda" y se ofrecen consejos peligrosos como "masticar hielo", "vapear" o tomar laxantes.

Julen Linazasoro en los estudios de COPE Bilbao
El riesgo se incrementa cuando estas conductas se asocian con las autolesiones. En estas mismas páginas "se empiezan a dar tips para lesionarte". Los datos son alarmantes: se calcula que entre el 10% y el 20% de los menores se han autolesionado alguna vez y un 11% lo hace de forma habitual. El problema, según Linazasoro, es que los algoritmos de las redes sociales a menudo amplifican este contenido antes de que un moderador humano pueda intervenir.
Señales de alerta para las familias
Para detectar el problema, el experto recomienda a las familias buscar momentos de conexión, como las comidas sin pantallas, para observar posibles "cambios de humor" o si el menor "se le ve más triste". El principal obstáculo, señala, es que "estamos muy acelerados y muy estresados", lo que impide prestar la atención necesaria. Es crucial aceptar que el riesgo es real para cualquier familia. Aunque se denuncian, las plataformas no siempre actúan, y las comunidades buscan la manera de esquivar los filtros. Su consejo es claro: "las redes sociales, cuanto más tarde, mejor".




