Cientos de médicos se manifiestan en Bilbao: "Solo pedimos poder trabajar con dignidad para hacerlo lo mejor posible para los demás"
Dos doctoras, Ana y Paula (nombres ficticios), denuncian la precariedad de sus condiciones laborales. "La situación actual va a acabar derivando en un sistema agotado, y eso va en detrimento de todos”

Ana y Paula (nombres ficticios) son dos médicas que han participado esta mañana en la manifestación convocada en Bilbao
Bilbao - Publicado el - Actualizado
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Ana y Paula (nombres ficticios) son dos médicas que han participado esta mañana en la manifestación convocada en Bilbao por la Asociación de Médicos Unidos por sus Derechos (MUD), que ha reunido a cientos de profesionales, y enmarcada en la huelga de médicos y facultativos por un estatuto marco propio y para denunciar una realidad que, aseguran, compromete la calidad del sistema sanitario español.
“Somos un colectivo al que le ha costado muchísimo ponernos en huelga, precisamente porque nos importa mucho la gente. No hablamos de los pacientes en abstracto; hablamos de nuestros pacientes. Para nosotros, el paciente es prioritario”, asegura Paula. Sin embargo, reconoce que el desgaste acumulado ha sido determinante: “Estamos tan quemados que nos han obligado a tomar una decisión que va en contra de lo que haríamos de forma natural. Pero la situación actual va a acabar derivando en un sistema agotado, y eso va en detrimento de todos”.
Ana coincide en que el malestar no es reciente. “Llevamos 20 años esperando este momento. No es algo improvisado, la realidad diaria es cada vez más dura”. A su juicio, la falta de avances concretos en la negociación y la sensación de no ser escuchadas agravan la frustración. “Tenemos la impresión de que no hay voluntad real de diálogo. Y además hay mucha manipulación en el mensaje que llega a la población”.
Uno de los puntos que más les preocupa es la percepción pública de que determinadas áreas asistenciales están desatendidas durante las movilizaciones. “Se ha llegado a decir que pacientes oncológicos o en diálisis no estaban cubiertos. Eso no es verdad”, subraya Ana. “Los servicios mínimos están superajustados, incluso por encima de lo habitual. Todo lo verdaderamente importante se está realizando”. Para ambas, es fundamental desmontar la idea de que la protesta compromete la atención urgente o los tratamientos vitales.

Manifestación de los médicos en Bilbao
GUARDIAS MEDICAS
Otro de los asuntos polémicos es la organización de las guardias médicas. “Se dice que en todos los países se hacen guardias médicas de 24 horas. Eso no es cierto”, afirma Ana. “Hay sistemas que han conseguido reorganizarse y eliminar esas jornadas maratonianas. Aquí no se puede cambiar de un día para otro, lo entendemos, pero al menos debería haber un compromiso para avanzar poco a poco”. Las guardias prolongadas, añaden, no solo impactan en la conciliación familiar, sino también en la calidad asistencial. “Mi pareja no entiende lo que supone el día después de una guardia: el cansancio, los cambios de humor, la falta de paciencia. Si no lo vives, es difícil comprenderlo”.
Entre sus principales reivindicaciones, ambas destacan la necesidad de una representación específica para la categoría profesional médica dentro del marco normativo vigente. “Creemos que la categoría profesional del médico debe tener una representación exclusiva acorde a la responsabilidad que asumimos”, explica Ana. También reclaman una actualización de las condiciones laborales que se adapte a la evolución social. “Si en otros sectores se plantean jornadas de 30 o 35 horas, ¿por qué nosotros no podemos aspirar a algo similar?”, se pregunta.
refuerzo de la atención primaria
El refuerzo de la atención primaria y de los servicios de urgencias es otro eje central. “Son la puerta de entrada al sistema”, recuerda Paula. “Si no se atiende bien ahí, todo colapsa después. No podemos seguir con consultas de diez minutos que acaban en derivaciones en cadena. Necesitamos más tiempo para organizar bien cada caso y ofrecer una atención integral”.
En el plano político, consideran que la reforma del Estatuto Marco debe abordarse desde el Gobierno central, con un marco común para todo el país. Mencionan que la actual ministra de Sanidad, Mónica García, defendía en 2016 mejoras en jornadas laborales y dignidad profesional. “Hay fotos sosteniendo pancartas con esas reivindicaciones. Por eso pedimos coherencia y un compromiso real con plazos concretos”, apunta Ana.
“Solo pedimos poder trabajar con dignidad para hacerlo lo mejor posible para los demás. Porque, al final, también somos pacientes y formamos parte del mismo sistema que queremos salvar”, concluye Paula.
Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.




