La alianza secreta para frenar el envejecimiento: el colágeno no actúa solo
Descubre los glicosaminoglicanos o GAG, los compuestos que junto al colágeno mantienen la piel tersa, las articulaciones jóvenes y el corazón protegido

Colágeno y GAG: la base invisible del envejecimiento
Vitoria - Publicado el
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En la sección semanal 'Semillas de salud', la experta en medicina natural, Carlota Olaizola, explica la crucial relación entre el colágeno y los glicosaminoglicanos (GAG). Mientras el colágeno, la proteína más abundante del cuerpo, crea un 'andamiaje' que aporta firmeza, los GAG, como el conocido ácido hialurónico, son los encargados de rellenar esa estructura, hidratarla y darle elasticidad y capacidad de amortiguación.
El tándem contra las arrugas
Con el paso del tiempo, la producción de colágeno y GAG disminuye. En la piel, la consecuencia directa es la pérdida de densidad e hidratación. Según la experta, esta falta de estructura y relleno provoca que "se pierde firmeza, y las arrugas se clavan", volviéndose cada vez más profundas en lugar de ser superficiales.
En el caso de las articulaciones, la falta de estos compuestos provoca que el 'colchón' que protege los huesos se deshidrate. Esta situación genera una fricción que deriva en la aparición de la rigidez y el dolor. Olaizola subraya la importancia de mantener unos buenos niveles de GAG como el condroitin sulfato para asegurar unas articulaciones sanas.
Un escudo para el corazón
Un aspecto menos conocido es el papel de estas moléculas en el sistema cardiovascular. La pérdida de elasticidad en los vasos sanguíneos provoca su endurecimiento, acelerando el envejecimiento vascular, que según recuerda la experta, "es la primera causa mundial de muerte". Mantener estas estructuras flexibles es fundamental para la salud del corazón.
Cómo cuidar el colágeno y los GAG
Para preservar estas estructuras vitales, Carlota Oaizola recomienda una serie de hábitos. Es fundamental asegurar un consumo suficiente de proteína de alta calidad (pescados, carnes, huevos o legumbres), así como de vitamina C, un suplemento que "debieramos de tomar en general todo el mundo". También es clave evitar tóxicos como el tabaco o el exceso de sol y dormir bien, ya que por la noche el cuerpo se reestructura.

La dieta mediterránea es un potente aliado antienvejecimiento
El movimiento, a través de ejercicios de fuerza e incluso faciales para estimular la revascularización, es otro pilar. Laizola también considera la suplementación con colágeno y ácido hialurónico como una opción a tener en cuenta, siempre partiendo de una dieta correcta. De esta forma, aunque el paso del tiempo sea inevitable, es posible frenar o retardar el envejecimiento y mejorar la salud general del organismo.



