Un arquitecto desvela el secreto de Pamplona para crecer sin espacio dentro de sus murallas: "Se ve que la calidad constructiva es muy superior"
El anillo amurallado obligó a la capital navarra a una ingeniosa transformación vertical que ha definido la calidad y la altura de sus edificios hasta hoy

Luis Tena habla de la historia de Pamplona
Pamplona - Publicado el
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El arquitecto Luis Tena ha explicado en COPE Navarra cómo Pamplona vivió una profunda transformación obligada por su confinamiento urbano. El imponente anillo amurallado y la Ciudadela, levantados en el siglo XVI, protegieron la ciudad pero a la vez impidieron su expansión durante siglos, forzándola a encontrar soluciones únicas para poder crecer.
Una ciudad que crece hacia el cielo
Según Tena, esta limitación tuvo una consecuencia directa, ya que "le impide su expansión, o sea, que es un poco lo que ha tenido Pamplona, prácticamente desde el siglo XVI hasta comienzos del siglo XX, no podía salir". Como resultado, la ciudad "tenía que crecer en altura". Este desarrollo vertical provocó una constante renovación de los edificios del centro histórico.
HISTORIA DE PAMPLONA
Este proceso ha dado como resultado un tejido constructivo de una calidad excepcional si se compara con el de otras ciudades. "Si hoy vemos y comparamos la calidad de lo del tejido construido en la parte antigua de lo que se llama el Casco Antiguo de Pamplona con otras ciudades, veremos que es de una calidad muy superior", afirma el arquitecto. Aunque los edificios medievales originales son escasos, la ciudad ha sabido conservar su trazado histórico y la división de la propiedad, el denominado parcelario.
Se ve que la calidad constructiva es muy superior"
Arquitecto

Ciudadela de Pamplona
La evolución implicó sustituir las viejas construcciones por materiales más duraderos, como muros de piedra y estructuras de fundición, que permitieron levantar más plantas. Así, es común encontrar edificios de "hasta cinco e incluso seis plantas que se mantienen muy bien", algo poco habitual en centros históricos tan antiguos.
Los 'rellenos' que conectaron la ciudad
Pamplona también ha crecido ocupando los espacios intermedios que separaban sus burgos medievales originales: Navarrería, San Cernín y San Nicolás. Estas zonas, antes ocupadas por conventos o murallas defensivas, se fueron transformando para albergar nuevos edificios públicos y viviendas, conectando el casco antiguo en un todo cohesionado.
La pervivencia del parcelario es uno de los elementos más importantes para entender la riqueza"
Arquitecto
Un ejemplo claro es el entorno de la Plaza de San Francisco, que no siempre fue un espacio público. Según el arquitecto, "ahí había un convento, estaba la cárcel, estaba la antigua audiencia y estaba el consejo". De forma similar, la vaguada que se extiende desde la actual Diputación hasta Santo Domingo se fue llenando de servicios esenciales como el Ayuntamiento, el mercado y diferentes hospitales.
Para Tena, la clave para comprender la riqueza urbana de la ciudad reside en este aspecto, ya que "la pervivencia del parcelario es uno de los elementos más importantes para entender la riqueza, la variedad y la forma de los cascos antiguos". Además, apunta a la Plaza del Castillo como otro caso fascinante de evolución que merecería un capítulo aparte, pues en su origen funcionaba como las traseras de los burgos.
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