La desesperación de Jesús, agricultor con fincas de cereal en La Rioja ante una plaga nunca vista antes: "Arrasan con todo"
Agricultores de La Rioja denuncian pérdidas de hasta el 90% de la producción mientras la burocracia ralentiza las soluciones. Alertan de un panorama desolador por una superpoblación de conejos que "arrasan con todo" y dejan parcelas con "calvas inmensas"

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Logroño - Publicado el
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El campo en La Rioja sigue siendo un pilar fundamental para la economía regional, aportando cerca del 6% del PIB, más del doble de la media nacional. Sin embargo, este sector estratégico se enfrenta a una grave crisis, con una pérdida del 17% de las explotaciones en los últimos tres años.
A los desafíos ya conocidos, como la falta de rentabilidad y el relevo generacional, se suma ahora una plaga de conejos que está devastando los cultivos y llevando a los agricultores a una situación límite.
la invasión de conejos en el campo deja graves daños en el campo
La superpoblación de conejos ha provocado que los daños se extiendan por numerosas fincas, especialmente en los cultivos más avanzados de La Rioja Baja y La Rioja Media. Los animales, agolpados en cunetas y zarzales, dejan grandes "calvas" en las parcelas de cereal y viñedo a su paso. Este problema se suma a los daños que ya ocasionan habitualmente otras especies como jabalíes, corzos o castores.

Imagen de una parcela de cereal "arrasada" por los conejos
Una situación desoladora
Jesús Fernández Ocón, agricultor de cereal en El Redal, califica el panorama de "desolador". Tras realizar la siembra, los agricultores ven cómo los conejos se comen los brotes de cebada y trigo. "El problema no es que haya conejos, porque siempre ha habido, el problema es que es una plaga, y no se dan cuenta de que ante una plaga, pues hay que tomar decisiones drásticas", lamenta.
No se dan cuenta de que, ante una plaga, hay que tomar decisiones drásticas"
Cerealista en El Redal

Jesús contempla los daños en las parcelas
La voracidad de los animales es tal que hay parcelas donde la producción se puede quedar en el 10%, lo que supone la ruina para los afectados. "Es todo tu trabajo de un año y lo vas viendo día a día, que se lo van comiendo y terminan por no dejar nada", explica Fernández Ocón.
Los conejos ya no se limitan a los bordes de las fincas, sino que avanzan "tajo parejo", arrasando todo el terreno cultivado. "No dejan nada, se lo comen todo; los cazadores nos ayudan pero el número de conejos es tan grande que no es suficiente", relata en COPE Rioja.

Parcelas dañadas y, al fondo, finca de cereal sin daños
La viña y el olivar, también amenazados
Honorio Pinilla, viticultor de Ausejo, confirma que el problema afecta también a otros cultivos clave como la viña, los olivos y los almendros. Según explica, cuando la viña empieza a brotar, los conejos se comen los tallos y "se llegan a secar las cepas". Pinilla es tajante al describir la magnitud del problema: "Es que hay una superproducción de conejos, es que ahí hay una invasión".
Hay una superproducción de conejos, es una invasión"
Viticultor de Ausejo
Para los cultivos leñosos existen medidas de protección, pero suponen un coste elevadísimo. Proteger una cepa recién plantada obliga a colocar mallas individuales o directamente a vallar la finca, lo que encarece notablemente la producción. Además, como recuerda Pinilla, estos protectores deben retirarse y volverse a colocar en cada poda, lo que "conlleva mucho gasto".

Los daños en la viña comenzarán a notarse próximamente
Críticas a la lentitud de la Administración
Los agricultores también denuncian las trabas burocráticas para atajar el problema. Reclaman poder limpiar cunetas, zarzales y demás maleza, donde anidan los conejos, pero se enfrentan a la lentitud de la Administración. "El problema que tenemos es que no somos dueños ni de nuestras propias fincas, tienen que venir otros a decirnos lo que tenemos que hacer", critica Jesús Fernández Ocón, quien sentencia que "los conejos no entienden de protocolos, los conejos entienden de que tienen hambre y van a comer".

Matorrales donde se cobijan los conejos
A pesar de los esfuerzos de los cazadores, que colaboran en el control de la especie, la caza no es suficiente para frenar una población tan grande y con una capacidad de reproducción tan elevada. Esta plaga se suma a otras dificultades del campo riojano, como las recientes lluvias que han impedido aplicar tratamientos en los almendros, complicando las perspectivas de la próxima cosecha.
Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.



