Un ingeniero revela las señales que alertan del riesgo de derrumbe en una vivienda
Desde sobrecargas inesperadas hasta vigas de madera ocultas, un experto detalla los peligros y explica cómo la Inspección Técnica de Edificios es clave

Mallorca - Publicado el
2 min lectura7:58 min escucha
Aunque los derrumbes de viviendas no son habituales, su capacidad para llamar la atención pone de manifiesto una realidad preocupante: la falta de prevención. El ingeniero Jeroni Saiz explica que, si bien estos sucesos son "muy excepcionales", es frecuente que "la gente no tome las medidas necesarias para evitar que se produzcan". Saiz advierte de un exceso de confianza generalizado sobre la resistencia de los edificios. Las viviendas están calculadas para un cierto peso y eso, subraya, "muchas veces no se tiene en cuenta".
Las estructuras resisten mucho menos de lo que la gente se puede creer"
Ingeniero
Principales causas de un colapso
Una de las causas más comunes es la sobrecarga de los forjados. El experto señala prácticas de riesgo como "colocar piscinas en una terraza, depósitos de agua o aparatos de aire acondicionado de mucho peso". También apunta a la acumulación de escombros durante una obra o a la instalación de "librerías y estanterías" muy pesadas. Como precaución de sentido común, recomienda que "las cosas muy pesadas se pongan cerca de las paredes resistentes o los pilares, no en el centro de las habitaciones".
La antigüedad del inmueble es otro factor determinante. Saiz recuerda el problema de la aluminosis, un cemento defectuoso usado durante una época que provocaba el colapso de las viguetas. En pisos antiguos, el peligro puede estar en "vigas de madera que están ocultas por un cielo raso". Si estas vigas sufren "humedades o el ataque de termitas, se pueden pudrir y acabar por colapsar sin previo aviso visible.", explica el ingeniero.
Señales de alerta a tener en cuenta
Un edificio no suele derrumbarse de repente si el deterioro se debe al envejecimiento. Según el experto, "suelen aparecer fisuras normalmente". Otras señales de que algo no va bien pueden ser "puertas que no cierran bien" o suelos que ceden. "Recuerdo en una casa muy antigua que los tabiques a veces no tocaban el suelo, había un par de centímetros entre el tabique y el suelo", comenta Saiz, describiéndolo como un "claro aviso de que puede ceder en cualquier momento".
Los ruidos en la estructura también pueden ser un indicativo. Aunque algunos son normales por los "cambios de temperatura o humedad", se debe prestar atención. "Si estos ruidos son constantes y van a más, pues, a lo mejor sí que hay que llamar a un experto y que venga a hacer una inspección", aconseja Saiz. Estas revisiones, aunque a veces "tienen que ser invasivas y a la gente le da pereza", son fundamentales para detectar problemas a tiempo.
Si los ruidos son constantes y van a más, hay que llamar a un experto"
Ingeniero
La ITE como medida de prevención
Para evitar este tipo de sucesos, el ingeniero insiste en la importancia de cumplir con la normativa. "Hay una cosa que se tiene que hacer, que son las ITEs", afirma en referencia a la Inspección Técnica de Edificios. Esta revisión es obligatoria para inmuebles con una cierta antigüedad —que puede ser de 30 o 40 años— y, según Saiz, "es una norma de seguridad muy importante". Sin embargo, lamenta que "mucha gente pasa y no las hace" o no aplica las medidas correctoras que se indican, pese a ser una herramienta establecida precisamente para evitar estas tragedias.
Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.



