Una noche como las de antes en Son Moix
Gran partido del RCD Mallorca frente el Sevilla ante la mejor entrada,15.125 espectadores. Polémica;expulsado Costa,gol anulado a Ocampos por el VAR y un punto salvado in extremis

ctv-w16-antonio-snchez-gol-al-sevilla-fcukxpcxsamz8ut
Madrid - Publicado el - Actualizado
4 min lectura
Como toda la vida, fútbol eléctrico, grandes acciones, gran juego combinativo a alta velocidad del RCD Mallorca ante un equipazo como el Sevilla FC que se dio derborado en el primer tiempo y reaccionó con todo en el segundo tiempo; expulsiones, protestas, polémica, la mejor entrada del curso en Son Moix, golazo de Lamela, gol de Ocampos con el tiempo cumplido como pasó en Mestalla pero esta vez salvado el Mallorca por el VAR, que eso sí que no existía antes.
Nadie había visto salvo algunos jugadores del RCD Mallorca que Fernando se ayuda del brazo tras controlar el balón en la banda izquierda y centrar a Ocampos, pero sí lo vio Iglesias Villanueva que revisó la jugada. Cuando algunos se iban maldiciendo ya del campo, otros aguardaban en pie a ver qué pasaba, el colegiado Jaime Latre acudía al monitor. Segundos que parecieron horas de incertidumbre y tensión mientras el colegiado revisaba la jugada, era un punto o ninguno, y en el caso de nueva derrota de la misma manera una losa psicológica muy dura para el equipo.
Pero esta vez algo de fortuna sonrió al Mallorca porque sí estimó el colegiado oscense que el jugador sevillista se apoyaba voluntariamente en el brazo. Hay que recordar que tenía que ser voluntaria en el caso del pasador, sólo si hubiera sido mano del rematador se anula sí o sí, haya o no voluntariedad. Había que revisar la jugada con máxima atención porque no es una jugada fácil. Y cada uno la ve a su manera, claro.
Lopetegui decía que por más veces que la había visto seguía sin tener claro qué había pitado. Pero los jugadores del RCD Mallorca lo tenían claro porque protestaban y pedían enloquecidos a Latre que viera la jugada, lo que le costó la amarilla a Reina.
Una noche como las de antes porque Son Moix registró la mejor entrada, fueron algo más de 15.000 espectadores, lejos del lleno pero siendo día de trabajo a las 19h las previsiones apuntaban a menos público, de hecho mucha gente entró tarde al partido. Fueron 15.000 pero parecían 40.000, un ambiente eléctrico también en la grada ante el vendaval del RCD Mallorca en una hora de juego, primera mitad y los 15 primeros minutos de la segunda parte. Ahora que la luz está tan cara y hace falta nueva energía por ejemplo la eólica, bien harían en poner unos molinos junto a los jugadores del RCD Mallorca que ayer hubieran generado electricidad gratis para las islas.
Un juego vertical, dinámico, con la mejor versión de Amath yendo a la espalda de la defensa sevillista, las llegadas por izquierda de Antonio Sánchez (así llegó el gol) con su ida y vuelta, Dani superando líneas y haciendo daño, Baba desde el medio campo como stopper y a la vez dando una limpieza a la salida del balón como hacía tiempo que no conseguía, buena disposición de los laterales para incorporarse. Curiosamene el minuto del homenaje a Raíllo, el 21, con los aplausos de la grada hacia el lesionado defensa bermellón, dio como resultado el gol de Antonio Sánchez, su primer gol en primera.
El alto ritmo impuesto por el Mallorca sorprendió a un Sevilla que jugó en modo diésel y cuyo mal día en las medias puntas provocó que Lopetegui los cambiara de golpe: a Suso, Óliver Torres y Munir. Con la entrada de Lamela, Augustinsson y Delaney, antes había entrado Ocampos por Acuña para jugar con tres atrás. Pero el Mallorca seguía percutiendo y de hecho una buena tarde-noche de Ángel hubiera resuelto el partido. El fino delantero canario tuvo el punto de mira torcido ayer, se fue acercando cada vez más al gol en las tres que tuvo, pero la mandó al palo. En condiciones normales, Ángel hubiera dejado casi resuelto el encuentro.
No fue así y empezó la réplica sevillista, una especie de compañía panzer que arrollaba sobre el terreno a un Mallorca que iba a notar el esfuerzo. El único debe en Luis García quizá sea la tardanza en refrescar el equipo. Tiene razón el técnico cuando no entiende que se hable de mala gestión de final de partido sin tener en cuenta lo que hay en frente y que el Mallorca se quedó en inferioridad por una expulsión evitable de Costa que quiso parar un contraataque, pero se le fue el pie algo aparatosamente. Otra vez con diez al final, otra vez sufriendo. El Sevilla en modo rodillo iba a ser difícil. Y en condiciones normales se hubiera llevado la victoria, esta vez lo evitó el VAR.
Así que la pujanza de este Mallorca, su juventud y calidad, se ven algo condicionados por esa gestión de finales de partido que les está saliendo tan cara. El RCD Mallorca tiene menos puntos de los que merece, es cierto que mereció al menos puntuar en Anoeta, ganar en Mestalla y empatar ayer, cosa que sí sucedió. Pero otra forma de verlo es que al Mallorca no le han podido ganar equipos de la entidad del Betis, Real Sociedad, Villarreal, Valencia y Sevilla.



