El RCD Mallorca muestra todas sus carencias en el Metropolitano ante el Atlético (3-0)
Los bermellones han sido uno de los equipos que menos problemas ha dado a los colchoneros, que por otro lado son el mejor equipo local de la liga. Jagoba Arrasate: "mi labor es sacar mejor rendimiento y creo que podemos hacerlo mejor"

Imagen del encuentro en el Metropolitano
Mallorca - Publicado el - Actualizado
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No compareció y a nadie le sorprende. Ponerse a ver un partido del RCD Mallorca es como aquel que sabe el final de la película y la única duda es en qué momento se conocerá el desenlace ya sabido.
Ya nada sorprende en un Mallorca que hace mucho que dejó de ser un equipo competitivo, que en algunos momentos gana porque logra enganchar alguna jugada agarrado a su delantero centro, que puede encauzar un partido quizá por entusiasmo como ante el Athletic y el criterio arbitral que un día sale cara, pero que no garantiza nada bueno nunca.
El RCD Mallorca es una promesa de incertidumbre, pero nunca promete nada convincente. No sabes si defenderá mejor, no sabes si atacará mejor, no sabes si elaborará una buena una contra, no sabes si sacarán partido al balón parado, no sabes si algún jugador dará un paso adelante algún día, porque el equipo es monocorde, puede sonar alguna nota diferente en un momento dado si arranca Virgili y además engancha alguna Muriqi, nada más.
Si para colmo el entrenador prescinde del único diferente, Jan Virgili, de inicio para afrontar el partido ante el Atlético, no parece que vaya a haber lugar a la sorpresa. El Mallorca amagó en algunos momentos con la presión en campo contrario, un espejismo. Ya "mosqueaba" ver que la confrontación iba a ser Mojica-Darder contra Llorente-Giuliano en esa banda izquierda del Mallorca, y eso que Mojica subió un poco las prestaciones para ser más incordio para los rivales, cansado de ver que siempre es el hueco que buscan los rivales.
Había puesto Arrassate a Leo Román, Maffeo, David López, Valjent, Mojica; Antonio, Samú Costa, Mascarell, Darder; Mateo Joseph y Muriqi. El Atlético encontró el primer gol tras una buena intervención de Leo Román aprovechada por Sorloth al rechace.
En la segunda mitad el Mallorca pasó del casi empate de Muriqi, en la casi única ocasión bermellona, al segundo gol, que para poner de manifiesto cuál es el estado del Mallorca, tenía que ser en propia puerta. Ninguna culpa tuvo David López, a quien su compañero Mateu Jaume despejó directamente a la cara.
Un David López sin apenas partidos esta temporada tenía una papeleta ante el Atlético (lesión de Kumbulla, que parece de cristal y Raíllo en el banquillo por precaución aún), pero que cumplió en todo momento. Por desgracia sufría el lance desafortunado de su propio compañero y ese gol acababa de liquidar al Mallorca. Un gol por cierto que llegaba por la banda izquierda del Mallorca, muy fácil combinación. El gestor de la jugada fue un Marcos Llorente que ya había provocado el primer gol con su gran tiro rechazado por Leo Román, y que pudo deleitarse con la comida que le puso en bandeja el Mallorca en su cuenta en X.
La ocurrencia había sido no se sabe muy bien por qué poner en el cartel del partido jugadores del Mallorca con las gafas rojas que comercializa Llorente. El jugador atlético agradeció la publicidad y respondió tras el partido poniendo una oferta para hoy de un 20% de descuento con el código "Mallorca20". Donde las dan las toman. Se supone que es una broma, pero en el fútbol cuando las cosas no te van bien es mejor evitarlas. Llorente se permitió corregir al "community" recordándole que las gafas rojas no son de día ni para exteriores, son nocturnas y para interiores.
Una broma en las redes sociales es, no obstante, el último de los problemas que tiene el Mallorca.
El tercer gol ya en el postre sería un gran gol de Almada. La sensación que dejó el Mallorca en el Metropolitano es la de uno de los rivales menos beligerantes que han pasado por el Metropolitano, donde por cierto el Atlético sólo ha cedido un empate, el resto son victorias.
Si, la broma en las redes sociales es el último de los problemas del Mallorca. El problema principal es que tiene un equipo que no funciona, una plantilla de jugadores que se empeñan en demostrar en cada jornada que no da la talla, que su entrenador no logra mejorar nada, que no llegan refuerzos y que el equipo sigue coqueteando con el descenso. Este lunes los bermellones caerán en descenso si el Getafe puntúa en Girona.



