Nadal sobre su trabajo mental en los partidos: "Siempre busco una solución"
El ganador de 22 Grand Slam ha explicado recientemente cómo es su proceso mental durante los partidos en los momentos complicados en una charla con "Telefónica"

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Madrid - Publicado el - Actualizado
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Muchas cosas han cambiado en España en los últimos 17 años, pero hay algo que no cambia, Rafael Nadal Parera se corona como campeón de Roland Garros. La décimo cuarta ha dejado sin adjetivos a todo el mundo. Los elogios se repiten y nadie encuentra la forma más gráfica y original de describir lo que en realidad fue una profecía hace años de Nico Almagro: "va a ganar Roland Garros 40 veces seguidas, tendrá 60 años y seguirá ganando Roland Garros" dijo el murciano en la pista ante el mallorquín.
En esta ocasión y tras la incertidumbre que ha rodeado el estado físico del tenista de Manacor, cojo hace tres semanas en Roma, y sus propias palabras sobre una hipotética última participación en el torneo parisino. Nadal al término de la final dejó claro que lo va a seguir intentando y que había tenido que jugar infiltrado para poder disputar el torneo. El ganador de 22 Grand Slam explicaba después a Juanma Castaño en Tiempo de Juego que va a someterse a un tratamiento especial y que si no funciona tal vez deba tomar una decisión de vida.
Pero la preocupación del futuro inmediato y la incertidumbre sobre cuándo llegará el inevitable final de la carrera del deportista español no debe ensombrecer el nuevo éxito conseguido. Ya van 22 Grandes, dos más que los también legendarios Djokovic y Federer. El serbio es el único que puede igualarle porque Federer hace tiempo que no está y parece que no se le espera ya. Un nuevo Roland Garros, una nueva gesta.
En unos tiempos de menosprecio al esfuerzo y poca tolerancia a la frustración en general en nuestra sociedad y en los jóvenes en particular, tiempos en los que parece minusvalorarse el sacrificio en una sociedad que adora el hedonismo, en un país en el que miles de puestos de trabajo se quedan sin cubrir porque no se encuentra personal dispuesto a hacer esos trabajos, Rafael Nadal sigue encarando la capacidad de superación, el sacrificio, la motivación, la capacidad de mejora y de aprendizaje, el respeto al competidor, en su caso al rival, y tantas otras cosas.
Pudiera pensarse que Rafael Nadal gana porque es muy bueno, que no es poco, o porque tiene gran capacidad agónica, de resistencia al dolor y al cansancio, que es capaz de acertar cuando el oxígeno no te llega, que jugando al límite no habrá otro como él, y todas esas cosas juntas son ciertas. Pero hay mucho más. Entre esas cosas está la capacidad para buscar soluciones y no bloquearse mentalmente en los partidos. Un deporte absolutamente mental, de la soledad de un jugador sobre una pista, en la que mil demonios vienen a sacudirte, Nadal es el mejor.
En este momento de ruido por su nuevo éxito, de ruido sobre su futuro incierto, vale la pena deternerse en las claves que él mismo explica para entender a la persona y al jugador, a la leyenda. "Cuando estoy compitiendo estoy siempre en estado de alerta. Cualquier cosa puede suceder, desde una lesión o un rival se ponga a jugar bien o tú cometas errores. Las cosas en el tenis cambian de una manera drástica en cuestión de pocos minutos. Pasas de estar con pelota de partido a cinco minutos después quizá lo puedes tener prácticamente perdido. Tolerar todo ese proceso te permite seguir generándote opciones para conseguir el objetivo final. Ése es un dicurso interno que yo tengo, pero para tener opciones de que suceda tengo que hacer un trabajo mental y tenístico punto tras punto. Es mi éxito, no dejarme ir, buscar la solución y disfrutar de ese proceso de superación. Las cosas están muy difíciles pero vamos a ver hasta dónde aguanta el rival, o vamos a exigirle al máximo, no vamos a ponerle las cosas fáciles", explicaba en una conversación con uno de sus patrocinadores, Telefónica, sobre el trabajo mental.
Para conseguir algo que dicho por Nadal parece fácil pero que sólo está al alcance de elegidos,el tenista recuerda que parte de ese éxito siempre ha sido tolerar la frutración,educado así desde muy pequeño: "aunque haya momentos en los que hay frustación, no se puede estar siempre positivo. No os creáis que yo a veces no tengo ganas de reventar la raqueta en diez trozos, pues sí, cuando no va bien claro que estoy frustrado. Pero es la capacidad de autocontrol y tolerar la frustación. Las personas que yo he tenido al lado toda mi vida, mis padres, mi tío, no me hubieran permitido tener ningún tipo de actitud negativa en la pista, gritar o romper raquetas, porque ya no hubiera jugado el siguiente torneo, es la realidad. Y desde hace muchos años soy yo el que no me dejo a mí mismo tener según qué tipo de comportamientos".
Sin duda un mensaje que será un material muy valioso para entrenadores, educadores y técnicos en apoyo psicológico y no tan solo en el deporte.



