El guardián del cigarrón de Verín desvela el alma de su máscara: "Pasión y respeto"
El artesano Álvaro Ferreira narra el meticuloso proceso de creación de esta figura icónica del Entroido gallego, una tradición que vive un momento de máximo apogeo

Álvaro Ferreira, artesano que elabora máscaras de cigarrón en Ourense
Santiago - Publicado el
2 min lectura9:02 min escucha
El artesano de Verín (Ourense), Álvaro Ferreira, lleva desde los años 90 manteniendo viva la figura del cigarrón en su taller. Imparte en su taller clases sobre elaboración de las máscaras de este personaje tan icónico del carnaval gallego.
Se trata de un proceso largo que comienza mucho antes de que la madera llegue al obradoiro, con su preparación. Una vez allí, el primer paso es tomar las medidas de la persona que va a llevar la máscara, ya que, como explica Ferreira, es como "hacer un traje a medida".

Alvaro Ferreira con una máscara elaborada artesanalmente de cigarrón
Una pasión que engancha a todos
Por su taller pasa "un poquillo de todo", pero Ferreira se siente especialmente orgulloso de quienes se acercan sin experiencia previa. "Incluso hay gente que no sabe coger, por exagerar, un lápiz, pues intente querer hacer la máscara de los cigarrones", señala el artesano. Para él, esto demuestra que tienen "una pasión por él" y es un motivo para que, entre todos, ayuden a que esa máscara acabe en la calle.
La perfección como única norma
El nivel de exigencia es máximo, ya que cada detalle cuenta, desde la talla de la madera hasta la pintura final. Para Ferreira, la figura del cigarrón es "un ser superior de Verín" y, por tanto, el trabajo tiene que ser impecable. "No vale bien, o vas bien o no vas", sentencia el artesano, insistiendo en que los pequeños detalles "son los que realmente dan la calidad a la máscara".
Tiene que ser perfecto"
Artesano de Verín
Este cuidado por el detalle se extiende a todo el conjunto, desde el último detalle de la máscara al traje, e incluso a la forma de vestir al cigarrón. Para un artesano como él, el proceso completo de elaboración de una careta puede llevar, "como mínimo, un mes". Es un trabajo que requiere su tiempo y sus espacios para poder sacar bien la máscara.
Un momento álgido para la tradición
El cigarrón vive un momento álgido. Este año, el taller de Ferreira alcanzó su "cupo máximo" de 24 personas, y "quedó mucha gente fuera". En su opinión, este auge se debe a que la cultura gallega "está empezando a ser muy arraigada a nuestras costumbres", y destaca cómo "la gente de la nueva generación está intentando recuperar un poquillo la cultura popular".
La vinculación de Álvaro Ferreira con esta figura es profunda y personal. Nacido a escasos metros de la Plaza Mayor de Verín, el epicentro del Entroido, su fascinación por el cigarrón nació en la infancia. "Ahora tengo cierta edad, y sigo teniendo ese respeto de cuando vengan, apartarme, por si acaso quieren darme un zamarrazo", confiesa.
Tengo demasiada pasión, demasiado respeto por el cigarrón. Es un ser superior"
Artesano de Verín (Ourense)
Esa admiración de niño fue la que le llevó a su profesión, movido por el "afán de querer aprender, de querer sacar un cigarrón para adelante". Hoy, su pasión por el cigarrón es inmensa: "Tengo demasiada pasión por el cigarrón, demasiado respeto por el cigarrón para intentar hacer nada que vaya en contra de su figura. Es un sentimiento que cada uno lleva adentro, no hay máquina que lo mida".
Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.





