Intervienen 156 kilos de erizo de mar pescados ilegalmente y precintan un pesquero en la costa de Lugo
La embarcación, con base en Burela, faenaba en una zona no autorizada frente a San Cibrao y su patrón hizo "caso omiso" a las órdenes de los agentes

Los erizos todavía estaban vivos cuando llegaron a puerto, de modo que fueron devueltos al mar
Lugo - Publicado el
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La Guardia Civil, en una operación coordinada con el servicio de Gardacostas de la Xunta de Galicia, ha intervenido 156 kilos de erizo de mar que supuestamente habían sido capturados de manera ilegal en una zona costera de A Mariña lucense. Además, los agentes han identificado a los responsables de un pesquero, cuyo timón fue precintado a su llegada a puerto.
Cronología de la intervención
La actuación se inició sobre las diez de la mañana de este martes, cuando una patrulla del Servicio de Protección de la Naturaleza (SEPRONA) de Xove fue alertada de que varios buceadores estaban realizando inmersiones desde un pesquero en aguas del mar Cantábrico, frente a la costa de San Cibrao, en el municipio de Cervo.
La patrulla se desplazó al lugar y solicitó la colaboración de los Gardacostas de la Conselleria do Mar, con base en Celeiro (Viveiro), quienes movilizaron una embarcación con inspectores de pesca. Desde tierra, los agentes confirmaron que el pesquero, con base en el puerto de Burela, faenaba en una zona no autorizada.

En la intervención participaron inspectores de pesca de Gardacostas de Galicia
Los inspectores informaron al patrón de que se encontraba en una zona no permitida y le instaron a poner rumbo a puerto. Sin embargo, hizo caso omiso a los requerimientos y continuó faenando, ignorando también las indicaciones de la Guardia Civil. Según la Comandancia de Lugo, la decisión de volver al puerto de Burela se tomó por “motivos ajenos” a las advertencias y fue “adoptada bajo su exclusiva responsabilidad”.
Consecuencias en el puerto
Una vez en el puerto de Burela, los agentes procedieron a la intervención de los 156 kilogramos de erizo de mar. Al encontrarse aún vivos, fueron devueltos al agua. Durante la inspección, se comprobó también que la embarcación carecía de la preceptiva autorización para la alternancia de artes.

El barco quedó amarrado en el puerto de Burela y con el timón precintado
Finalmente, efectivos del Servicio Marítimo Provincial realizaron una inspección en materia de seguridad marítima y documentación. Como resultado, la embarcación quedó atracada en el puerto de Burela con el timón precintado.
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