Agustín Velázquez recibe la 'Cruz Pro Ecclesia et Pontifice'
La Catedral de Badajoz ha albergado este Martes Santo la Misa Crismal, presidida por el arzobispo de Mérida-Badajoz, José Rodríguez Carballo

Mérida - Publicado el
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La Catedral de Badajoz ha albergado este Martes Santo la Misa Crismal, presidida por el arzobispo de Mérida-Badajoz, José Rodríguez Carballo, y concelebrada por el obispo emérito de Jaén, Amadeo Rodríguez Magro, y 150 sacerdotes procedentes de toda la Archidiócesis.
En la Misa Crismal se bendicen los óleos y se consagra el crisma que serán utilizados a lo largo del año en todas las parroquias de la Archidiócesis para los distintos sacramentos, como el bautismo, la confirmación, el orden sacerdotal o la unción de los enfermos.
Junto a ello, los sacerdotes renuevan sus promesas sacerdotales, las que hicieron el día de su ordenación, a la vez que se ha entregado al delegado episcopal para el Patrimonio Cultural, Agustín Velázquez, la 'Cruz Pro Ecclesia et Pontifice'.
En su homilía, José Rodríguez Carballo ha agradecido a los sacerdotes su dedicación y les ha pedido que no se dejen llevar por la comodidad para atender a las periferias, como también les ha trasladado que no pueden atender solamente a quien llega, sino que deben salir a buscar a los alejados y ofrecerles a todos la misericordia de Dios.
Sobre la renovación de las promesas sacerdotales, ha apuntado que supone también renovar su entrega y ha advertido que "nuestro ministerio solo dará fruto desde una profunda comunión con el Señor". En otro momento, ha señalado que "la renovación no es pasado, es volver al primer amor, es dejarnos seducir de nuevo por el Señor".
El arzobispo les ha pedido igualmente a los sacerdotes que acompañen a las vocaciones que "Dios nos da al sacerdocio" para que no se pierda ninguna, así como a los laicos que recen por los sacerdotes porque lo necesitan, como también "cercanía, afecto y, cuando nos equivoquemos, vuestro perdón".
Este año la colecta de esta celebración va destinada íntegramente a Cáritas Diocesana. Así, los presbíteros no olvidan a quienes sufren escasez de recursos materiales necesarios para subsistir con dignidad y muestran su apoyo a esta institución eclesial que apoya a los más necesitados, según indica el Arzobispado en nota de prensa.
CRUZ PRO ECCLESIA ET PONTÍFICE
Una particularidad que ha tenido este año la Misa Crismal ha sido la entrega a Agustín Velázquez, delegado episcopal para el Patrimonio Cultural, de la 'Cruz Pro Ecclesia et Pontifice'. Se trata de una condecoración que otorga el Papa a petición del obispo local, y que le es conferida a quienes han demostrado un "largo y excepcional" servicio a la Iglesia católica o al pontífice.
En el momento de la acción de gracias, don José le ha impuesto esta medalla y le ha entregado el diploma que la acredita. Agustín Velázquez ha agradecido el reconocimiento, del que dijo que es "inmerecido" y ha atribuido el mérito de la conservación del patrimonio también a su mujer, que le acompañaba y a la que resta atención por su dedicación a la Archidiócesis. También a los sacerdotes, que están en la "primera línea" de la conservación patrimonial en sus parroquias.
Tras la Eucaristía, cada sacerdote ha recibido un ejemplar de la última carta pastoral que acaba de publicar el arzobispo, dedicada a ellos bajo el título 'La belleza y la alegría de ser sacerdote'.



