JORNADA 31
Europa es inviable sin chutar a puerta
El Valencia CF pierde en Eibar (1-0) y se deja casi todas sus opciones continentales en Ipurua.

Jugadores del Valencia CF y el Eibar rodean al árbitro
Madrid - Publicado el - Actualizado
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Ni un solo disparo a puerta. A la rival, se entiende, porque a la propia sí chutó el Valencia CF en la desafortunada acción de Geofrey Kondogbia en el minuto 16 que supuso el único tanto del partido, el que le da buena parte de la salvación al Eibar y hunde a los ches en un terreno de indefinición y ofreciendo una más que preocupante imagen.
En ningún momento dio la sensación de que los hombres de Albert Celades fueran conscientes de lo que había en juego, que debían aprovechar los resbalones de la Real Sociedad, Villarreal, Getafe y Sevilla. La sensación es que más que la jornada 31 con tantísimo por decidir, nos encontrábamos en la jornada 12. Inexplicable.

Los armeros celebran el gol en propia puerta de Kondogbia
Y si no chutas a puerta, no ganas las disputas, pierdes todos los saltos y tu portero es el mejor del partido, lo lógico es que te vuelvas de vacío. Y eso es lo que ha ocurrido en Ipurua. Un Valencia CF tristón y sin pasión deja pasar otra oportunidad de meterse en la pomada europea a falta de siete fechas, 21 puntos para acabar la temporada.

Ferran y Cote pugnan por un balón
Celades decidió introducir cambios que apenas mostraron nada que llevarse a la boca. Entró Eliaquim Mangala que fue expulsado en los instantes finales del partido por doble amarilla y dejó en el banquillo a Hugo Guillamón, jugó Guedes en la mediapunta y fue suplente Maxi Gómez y el Valencia pasó por Eibar como alma en pena, sin inquietar a Dmitrovic y enfadando a todos los seguidores que pelean con el Eibar por la permanencia.
Y esta vez ni siquiera se puede culpar al VAR por nada. El escaso rendimiento ofensivo del equipo hizo que apenas pisara el área rival el Valencia CF. Día plácido, por tanto, para los colagiados del partido.
A un punto del séptimo y a siete del cuarto se queda este Valencia CF que continúa sin ofrecer señales de vida, ni motivos de entusiasmo. En eso, la vida ha cambiado más bien poco.



