Historia de Alicante: ¿Sabes de dónde viene el nombre de tu barrio?
La historia oculta de La Florida, Carolinas, Benalúa, San Blas y Villafranqueza

¿Sabes por qué tu barrio se llama así? La historia oculta de La Florida, Carolinas, Benalúa, San Blas y Villafranqueza
Alicante - Publicado el
3 min lectura
Alicante es una ciudad hecha de barrios. Cada uno con su carácter, sus costumbres y su identidad. Pero detrás de esos nombres que repetimos a diario —cuando decimos de dónde somos o dónde vivimos— hay historias que hablan del pasado agrícola, industrial, religioso y social de la ciudad. Historias que explican cómo Alicante se fue extendiendo más allá de su núcleo original.
Uno de los ejemplos más claros es La Florida. A pesar de lo que muchos piensan, su nombre no guarda relación alguna con Estados Unidos. A principios del siglo XX, esta zona era un auténtico pulmón verde, repleto de viñedos, huertos y flores. Cuando comenzaron las primeras promociones de viviendas, en torno a 1920, se eligió el nombre de La Florida para transmitir prosperidad, fertilidad y calidad de vida. Fue concebido como una ciudad jardín, pensada para los trabajadores de las fábricas cercanas, como la de Tabacos o la de Aluminio, que podían disfrutar de casas con patio o jardín, algo poco habitual en el centro urbano de la época.
Muy distinta es la historia de Carolinas, uno de los barrios con el origen más curioso de Alicante. A finales del siglo XIX, España vivía una crisis diplomática con Alemania por la soberanía de las Islas Carolinas, en el océano Pacífico. El conflicto despertó una fuerte ola de patriotismo en todo el país. Justo en ese momento, comenzaron a construirse las primeras casas aisladas en esta zona periférica de Alicante. Los vecinos empezaron a referirse a ellas como “las nuevas Carolinas”, en alusión a las islas que España defendía. El nombre acabó consolidándose y hoy da identidad a Carolinas Altas y Carolinas Bajas. Un detalle poco conocido es que las islas deben su nombre al rey Carlos II, por lo que, sin saberlo, quienes viven en Carolinas también rinden homenaje a un monarca del siglo XVII.
Otro barrio clave en la historia urbana de Alicante es Benalúa. Su nombre procede de José Carlos de Aguilera, Conde de Benalúa, principal impulsor del proyecto a finales del siglo XIX. Benalúa fue el primer barrio planificado de la ciudad, con calles amplias, alcantarillado y servicios modernos. Supuso una auténtica revolución urbanística y marcó el camino del crecimiento ordenado de Alicante.
En el caso de San Blas, el origen del nombre es más popular y ligado a la vida cotidiana. Inicialmente, esta zona era conocida como el Barrio de la Estación, por su cercanía al ferrocarril y al movimiento constante de viajeros y mercancías. Sin embargo, la devoción a la ermita de San Blas fue ganando peso entre los vecinos hasta que el nombre del santo terminó imponiéndose y dando identidad al barrio entero.
Por último, Villafranqueza, también conocido como El Palamó, combina historia oficial y tradición popular. El nombre oficial procede de su fundador en el siglo XVI, Juan de Rivera Franchi, de donde deriva “Villa-Franqueza”. El sobrenombre de El Palamó, según algunas teorías, tiene su origen en el latín palumbum, por la abundancia de palomas en la zona.
Cinco barrios, cinco historias diferentes, pero un mismo hilo conductor: Alicante se ha construido a base de personas, momentos históricos y decisiones que, sin saberlo, dejaron su huella en los nombres que hoy forman parte de nuestra vida diaria.



