La odisea por el carnet de conducir en Catalunya: meses de espera ponen en jaque un puesto de trabajo
La falta de examinadores en provoca retrasos de hasta cuatro meses entre la teórica y la práctica, afectando a jóvenes que necesitan el carnet para acceder al mercado laboral

Lleida - Publicado el
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La falta de examinadores en Catalunya está provocando retrasos significativos en los exámenes del carnet de conducir, una situación que denuncian las autoescuelas catalanas.
Uno de los afectados es Erik, un joven de Agramunt (Lleida), que debe desplazarse 50 kilómetros hasta la capital para hacer las prácticas, y luego examinarse la semana que viene.
Meses de espera para poder trabajar ya que el carnet de conducir es indispensable
Erik relata que el periodo de espera entre el examen teórico y el práctico se ha alargado considerablemente. "Acabé la teoría hace tres o cuatro meses", explica. Esta demora rompe la continuidad en el aprendizaje, un problema que se suma a la incertidumbre de conseguir plaza para las prácticas y el examen final.
Para Erik, el carnet de conducir es una herramienta indispensable para trabajar. Aunque no ha perdido la oportunidad laboral, la empresa está a la espera de que obtenga el permiso para formalizar su incorporación. "No la he perdido, pero sí que están esperando a que tenga el carnet para empezar en la empresa", comenta.
Están esperando a que tenga el carnet para empezar en la empresa"
Joven de Agramunt que se prepara para el examen práctico del carnet de conducir
A la larga espera se suman los nervios previos al examen. Erik confiesa sentirse "bastante" nervioso y preocupado no solo por su desempeño, sino también por factores externos e impredecibles del tráfico, como "un peatón que cruce malamente o un vehículo que se cruce". "Es lo que me preocupa más", admite.
El caso de Erik refleja la creciente demanda no satisfecha que la Dirección General de Tráfico no está asumiendo en Cataluña, según las quejas del sector. Esta situación aumenta la presión sobre los alumnos, ya que suspender no solo implica más tiempo de espera, sino también un mayor coste económico.
Más de 85.000 personas esperan actualmente en Cataluña para poder examinarse del carné de conducir. Es una problemática cronificada que, lejos de resolverse, sigue empeorando y tensionando tanto a los alumnos como al sector.
Las autoescuelas son también las grandes perjudicadas de este " tapón", porque esta esta falta de respuesta administrativa ha hecho que hayan cerrado un 11% de las autoescuelas catalanas en los últimos cinco años, unos ochenta centros, según datos de la Asociación.
Este texto ha sido elaborado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.



