Un estudio encuentra la solución al miedo al dentista: escuchar pódcasts durante la consulta
Una investigación revela que estímulos sonoros como las historias de ficción o los paisajes sonoros reducen drásticamente el estrés y el temor en la clínica dental

Berenice Ponce ,autora principal del estudio
Barcelona - Publicado el
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La odontofobia, o el miedo a ir al dentista, es un trastorno que afecta a cerca del 15 % de la población en España. Este temor provoca altos niveles de ansiedad que, en muchos casos, llevan a los pacientes a posponer o cancelar citas cruciales para su salud bucodental. Sin embargo, una reciente investigación de la Universitat Pompeu Fabra (UPF) ha demostrado que existe una técnica sorprendentemente efectiva para combatir esta situación: escuchar pódcasts y paisajes sonoros durante las intervenciones. El estudio constata que siete de cada diez pacientes logran tranquilizarse al sumergirse en historias de ficción o ambientes sonoros relajantes.
Nace una idea en el quirófano
La autora principal del estudio, Berenice Ponce, explica que la idea surgió de una experiencia personal. Su pareja, cirujano de profesión, le permitió acompañarle en el quirófano en algunas ocasiones. "Veía que las personas durante las cirugías, que son ambulatorias y con anestesia local, se la pasaban mirando al techo, se ponían nerviosas y estaban preguntando cuánto faltaba", comenta Ponce. Esta observación, sumada a su propia experiencia como paciente dental, la llevó a plantear una hipótesis: "Se me ocurrió que a lo mejor si escuchabas algo durante ese tiempo, te podías distraer y pasarla mejor".
El temor al dentista es tan común que, tras comenzar su investigación, Ponce recibió numerosos testimonios de su entorno. Familiares y amigos le confesaban la ansiedad que sufrían. "Es que no sabes qué mal la paso. Nada más el hecho simple de levantar el teléfono y pensar que voy a tener que llamar al dentista para hacer una cita, ya me duele el estómago, me pongo nervioso y no puedo dormir un día antes", le compartieron. Esta realidad subraya la magnitud de un problema que va más allá de una simple incomodidad.
El experimento: ficción y paisajes sonoros
Para validar su hipótesis, el equipo de investigación llevó a cabo el estudio en una clínica dental , con una muestra de 60 participantes con equivalencia de género. Durante los procedimientos dentales, como extracciones o implantes, los pacientes escucharon dos tipos de estímulos sonoros: una ficción sonora sobre un misterioso asesinato y un paisaje sonoro que recreaba un tranquilo paseo por el bosque. La reacción fue mayoritariamente positiva.

El estudio constata que siete de cada diez pacientes logran tranquilizarse al sumergirse en historias de ficción o ambientes sonoros relajantes.
Los participantes se mostraron gratamente sorprendidos, ya que no esperaban lo que iban a escuchar. Según Ponce, "la mayoría de ellos salió bastante contento con el experimento". Muchos afirmaron haberse transportado a los escenarios que oían. "Decían que se habían imaginado lo que estaban escuchando, que habían disfrutado del paseo por el bosque; unos querían saber cómo continuaba la historia y dónde la podían escuchar", añade la investigadora. A pesar de que las cirugías tenían duraciones variables, la inmersión fue un factor clave en la reducción de la ansiedad.
La ciencia detrás de la calma
El estudio no se limitó a las impresiones subjetivas. Para medir el grado de calma de manera objetiva, se monitorizaron varias constantes fisiológicas. Se midió la frecuencia cardíaca y la conductancia de la piel, un indicador del conocido como "sudor psicológico", ambos marcadores del nivel de activación emocional y ansiedad. Además, los pacientes completaron cuestionarios para autoevaluar su percepción del miedo, el dolor y si sentían que el tiempo había pasado más rápido. Aunque una pequeña minoría (dos o tres personas) no conectó con la experiencia, la gran mayoría confirmó los beneficios.
Los resultados abren la puerta a futuras investigaciones con una mayor variedad de géneros de ficción y paisajes sonoros. La propia Ponce sugiere que el siguiente paso sería personalizar la experiencia. "Lo ideal sería hacer como una especie de menú a la carta donde el paciente pudiera elegir qué quiere escuchar y cómo lo quiere escuchar", afirma. Esta personalización podría maximizar los efectos positivos de la técnica y adaptarla a los gustos individuales.
Lo ideal sería hacer como una especie de menú a la carta donde el paciente pudiera elegir qué quiere escuchar"
El potencial de esta metodología no se limita a la odontología. La investigadora señala que sería de gran utilidad en otros contextos clínicos que generan estrés, como las consultas ginecológicas o cualquier cirugía con anestesia local. "Los ambientes hospitalarios y los espacios clínicos son muy estresantes para las personas, y sobre todo los sonidos", explica Ponce, refiriéndose al ruido del taladro dental o de los respiradores. Reducir este estrés es fundamental, ya que a largo plazo "afecta a la salud física y emocional del paciente". En definitiva, la evidencia demuestra que algo tan sencillo como un pódcast puede transformar la visita al dentista en una experiencia mucho más llevadera, mejorando la salud dental de la población.
Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.



