Eduard Sallent deja los Mossos d'Esquadra y pide una excedencia tras ser relevado por el Govern de Illa
El comisario, que fue jefe del cuerpo en dos etapas y una figura controvertida, abandona la policía catalana tras la llegada del nuevo Govern del PSC y su reciente cese

Eduard Sallent
Barcelona - Publicado el
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El comisario y exjefe de los Mossos d’Esquadra, Eduard Sallent, ha solicitado una excedencia para abandonar el cuerpo policial, un movimiento que se produce meses después de su destitución con la llegada del nuevo gobierno del PSC. Sallent, que actualmente ocupaba el cargo de jefe de la región metropolitana sur, dejará sus funciones en los próximos días para desvincularse de la policía catalana. Esta decisión marca el final de una etapa de alta visibilidad y controversia para el comisario.
Una trayectoria marcada por la política
La carrera de Sallent al frente de los Mossos d'Esquadra se ha desarrollado en dos periodos distintos y convulsos. Su primer mandato tuvo lugar entre junio de 2019 y noviembre de 2020. Posteriormente, volvió a asumir la máxima responsabilidad como comisario jefe entre octubre de 2022 y agosto de 2024, una etapa que concluyó de manera abrupta. Su cese se materializó con la investidura de Salvador Illa como presidente de la Generalitat.
El detonante de su última destitución fue un incidente de alto voltaje político y mediático. Coincidiendo con el día de la investidura de Illa, el expresident de la Generalitat, Carles Puigdemont, regresó a Cataluña eludiendo el dispositivo policial desplegado para su detención, ya que pesaba sobre él una orden judicial. La fuga de Puigdemont supuso un duro golpe para la cúpula policial que encabezaba Sallent.

Eduard Sallent
Tras el suceso, Eduard Sallent criticó con dureza la actuación de Puigdemont en una rueda de premsa que evidenció la tensión del momento. Poco después, la nueva cúpula de la conselleria de Interior, ya bajo el control del PSC, procedió a una remodelación en la jefatura del cuerpo. Se confirmó a Josep Lluís Trapero como director de la Policía y se nombró a Miquel Esquius como nuevo comisario en jefe, en sustitución de Sallent.
La polémica plaza de mayor
Paralelamente a su cese, la figura de Sallent se ha visto envuelta en otra controversia relacionada con su promoción interna. El anterior equipo de Interior, liderado por ERC, creó una nueva plaza de mayor, la máxima distinción dentro del cuerpo, a la que el comisario optó. Este proceso generó un fuerte malestar interno y críticas por parte de otros mandos y sindicatos.
Sallent se impuso en el concurso a la comisaria Alícia Moriana, quien decidió impugnar las bases del proceso al considerarlas presuntamente irregulares. A su recurso se sumaron varios sindicatos policiales, que también llevaron la convocatoria a los tribunales. La disputa judicial añadió más presión sobre la figura de Sallent y la cúpula de Interior de la época.
A pesar de la controversia y el proceso judicial en marcha, Sallent completó el curso preceptivo para acceder a la plaza de mayor. El pasado verano, un juzgado de Barcelona avaló la convocatoria, desestimando las impugnaciones presentadas y dando la razón a la anterior cúpula de Interior. No obstante, la polémica ha dejado una herida abierta en el cuerpo y ha cuestionado el proceso de promoción.
El fin de la 'era Sallent'
La solicitud de excedencia de Eduard Sallent cierra definitivamente un capítulo significativo en la historia reciente de los Mossos d'Esquadra. Su salida pone fin a la conocida como 'era Sallent', caracterizada por una gestión influyente, su impacto en las decisiones políticas de seguridad y las constantes polémicas que han rodeado su mandato. Ahora, el cuerpo afronta una nueva etapa bajo el liderazgo de Miquel Esquius y la dirección de Trapero, con el reto de restablecer la cohesión interna y la confianza en la institución.
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